En una reñida votación entre otros dos destacados delanteros, el noruego Erling Haaland, del Manchester City, y el francés Kylian Mbappé, del París Saint-Germain, Lionel Messi emergió como el ganador indiscutible. Cabe destacar que ninguno de los tres astros estuvo presente en la ceremonia que tuvo lugar en Londres, Inglaterra.
Las notables ausencias generaron un aura de incertidumbre, alimentando especulaciones sobre quién finalmente se alzaría con el codiciado trofeo. Incluso, los jugadores europeos, con su constante desempeño en las ligas de élite a lo largo del año, podrían haberse considerado favoritos. Especialmente Haaland, quien deslumbró al desempeñar un papel crucial en la consecución de la primera Liga de Campeones y el Mundial de Clubes para el club inglés. Ambos futbolistas se destacaron como verdaderas máquinas goleadoras y elementos fundamentales en sus respectivos equipos.
No obstante, Messi, una vez más, se impuso sorprendiendo a todos los presentes en el evento. Su elección dejó atónitos a los asistentes, tanto que tras su proclamación como ganador, el director de cámaras se debatió entre las tomas de los atónitos invitados, sin poder decidir a quién enfocar. La sorpresa se reflejó en los rostros de los presentes, siendo el primero en mostrar incredulidad el padre de Erling Haaland, Alf-Inge. Este breve lapso pareció extenderse en el tiempo, sumiendo a todos en un momento de desconcierto transmitido en vivo.
Sin embargo, Thierry Henry, con su ingenio característico, logró romper el hielo y añadir una nota de humor a la situación. Recordando sus épocas como delantero, el francés bromeó diciendo: "Si nadie recoge el premio, yo me lo llevo". Su comentario desató risas y aligeró la tensión del momento. "Nunca lo gané de esta manera, así que me vendría bien", agregó el campeón mundial con la selección francesa en 1998.
En la votación final, Messi y Haaland igualaron con 48 votos
En medio de este intrigante escenario, la reacción de Pep Guardiola captó la atención, mostrándose sorprendido ante el anuncio de Messi como el vencedor. Inicialmente, el entrenador español del Manchester City dejó entrever que desconocía quién se llevaría el galardón, insinuando posiblemente una preferencia por Haaland.
En la votación final, Messi y Haaland igualaron con 48 votos, pero el desempate a favor del argentino se produjo gracias a la mayor cantidad de votos de los capitanes. Mbappé quedó en tercer lugar, con 35 votos.