Con algunos cruces y mucha pirotecnia verbal, en medio de un escenario de alto voltaje político a raíz de la compleja situación económica y social, la Cámara de Diputados completó este martes su primera jornada de debate en comisiones del proyecto de "Bases y Puntos de Partida por la Libertad de los Argentinos", más conocida como “ley ómnibus”.
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona fue el último representante del Poder Ejecutivo que expuso en un plenario en el cual ya habían intervenido previamente otros funcionarios de alto rango como el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, y el Procurador del Tesoro, Rodolfo Barra.
La definición más contundente llegó de la boca de Rodríguez Chirillo, quien admitió que el Gobierno podría aceptar la propuesta de un sector de la oposición para reducir la duración de las emergencias que se propone la ley ómnibus que presentó el presidente Javier Milei.
“(La declaración de la emergencia) tiene un plazo determinado y nos están sugiriendo que se acorte, algo que podríamos aceptar”, reconoció el funcionario las emergencias económica, financiera, fiscal, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética, sanitaria, administrativa y social.
La Ley de Bases establece en su artículo 3 la declaración de las emergencias “hasta el 31 de diciembre de 2025″, con la posibilidad de prorrogarlas por dos años más, a consideración del Poder Ejecutivo.
La oposición fue muy crítica de ese punto y pidió que también se ponga una cláusula para que sea el Congreso el que autorice si hay prórroga o no.
A la vez, Rodríguez Chirillo rechazó las críticas de la oposición y aseguró que el Gobierno “no pretende que se cierre el Congreso”.
Por su parte, la intervención de Barra generó un fuerte revuelo, especialmente por una frase que erizó la piel de más de uno en la oposición: "Si hay crisis económica, no va a haber Constitución vigente”.
El funcionario citó párrafos escritos por el gran prócer del liberalismo Juan Bautista Alberdi para justificar la masiva delegación de facultades al Poder Ejecutivo que prevé la ley ómnibus en el marco de la declaración de emergencias.
"Proféticamente remataba Alberdi diciendo que en muchos puntos las facultades especiales dadas al Poder Ejecutivo pueden ser el único medio para llevar a cabo ciertas reformas de larga, difícil e insegura ejecución", parafraseó.
Los grandes ausentes en este esquema de exposiciones de funcionarios son el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el ministro de Economía y Finanzas, Luis “Toto” Caputo.
La presencia de estas dos figuras del Gabinete de Milei fueron -junto al asesor presidencial Federico Sturzenegger, uno de los autores tanto del mega DNu como de la ley ómnibus- reclamadas por el titular del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez.
También por la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, quien no dejó pasar el ocultamiento en las sombras de Sturzenegger.
"¿Qué es, otro fantasma como Conan?", criticó con ironía la legisladora de izquierda en el inicio del debate del plenario de comisiones, en referencia al perro fallecido del presidente.
El diputado de Hacemos Coalición Federal Maximiliano Ferraro cuestionó la delegación de facultades.
“Hemos convertido en regla en este Parlamento el estado de excepción de las emergencias y las facultades delegadas. Creo que cuando uno transfiere facultades o se delega poderes especiales a una persona, en este caso al Poder Ejecutivo, lo que estamos haciendo en definitiva, es trasladar a las burocracias del Estado a que puedan ser mucho más permeables a los distintos intereses corporativos o lobbies y eso debilita la decisión de cambio, de transformación que requiere la Argentina”, criticó el presidente de la Coalición Cívica.