Javier Milei manifestó su respaldo este sábado en su cuenta de la red social X a una propuesta formulada por el economista Iván Carrino en el mismo medio, abordando una posible resolución para las Leliqs, uno de los aspectos más controvertidos en el actual contexto económico argentino.
Su respuesta a una publicación específica fue concisa pero enfática, adoptando una postura que destaca como una prioridad en la campaña presidencial y aún espera anuncios concretos. "COOOOOOORRECTO", expresó el Presidente en letras mayúsculas, aseverando de esta manera su primera indicación pública al respecto.
La sugerencia de Carrino, publicada en la mañana de ese sábado, planteaba la posibilidad de "reemplazar las Leliqs con un bono del tesoro". En este contexto, enfatizó que "lo obtenido por la suscripción de ese nuevo bono debe ser destinado de inmediato a cancelar deuda con el BCRA".
El tuit de Carrino que avaló el presidente
El economista argumentó que "esos pesos deben permanecer en el BCRA para evitar su circulación en la economía", sugiriendo que "el acreedor de las Leliqs ahora se convierte en acreedor del tesoro", y al vencimiento, el tesoro puede saldar con superávit fiscal o renovar la deuda, mientras que con los fondos obtenidos puede cancelar deuda con el banco central.
En respuesta a consultas de usuarios, Carrino afirmó que se podrían devolver los "adelantos transitorios" que el BCRA realizaba al tesoro.
Además, Milei, a través de sus canales en redes sociales, advirtió el viernes sobre la hiperinflación. Al comentar una cifra de inflación del 18.1% en la primera quincena de diciembre, señaló que, anualizado, ello representaría una inflación del 7.550%. Destacó los esfuerzos realizados para prevenir una crisis de pobreza e indigencia y afirmó: "Venceremos".
En otro momento del día, tras percibir su último sueldo como diputado, Milei reiteró su máxima prioridad: "Terminar con la hiperinflación". Describió la situación actual de la inflación en Argentina, viajando al 1% diario y proyectando un 3.678% anual.
En este contexto, el mandatario libertario subrayó la implementación de un "programa hiper ortodoxo con un fuerte ajuste fiscal" para llevar el déficit financiero a cero. Destacó medidas como el sinceramiento del mercado de cambios y la reestructuración del Banco Central para abordar los problemas de los pasivos remunerados.