El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, está dispuesto a esperar y soportar la presión que puedan ejercer Cristina Fernández de Kirchner y La Cámpora sobre la definición del cronograma electoral. Desde el Ejecutivo provincial aseguran que no habrá definición hasta diciembre.
La novela electoral está en marcha y la interna del PJ también derrama sobre ese menester. Se sabe, la definición de los tiempos electorales de la provincia de Buenos Aires recae sobre la lapicera del Gobernador. Sin embargo, en la última reunión del PJ bonaerense de la que participó tanto el Gobernador como la presidenta del PJ Nacional, Cristina Fernández de Kirchner la charla sobre las formas y los tiempos se llevó buena parte de la reunión.
La ex presidenta, su hijo y los intendentes de La Cámpora reclamaron elecciones concurrentes. Es decir que se vote todo en una sola jornada, más allá de que se tengan que utilizar sistemas diferentes para dirimir los cargos nacionales y los cargos provinciales. El término técnico es elecciones concurrentes y la Ciudad de Buenos Aires utilizó esa herramienta en las elecciones de 2023 para poder elegir el mismo día jefe de Gobierno porteño y presidente.
La paciencia de Axel Kicillof
“No hay apuro para definir eso”, dicen cerca de Kicillof. La ansiedad de los dirigentes de todos los sectores no parece afectar la mirada estratégica que tiene el entorno del gobernador. Así como CFK y La Cámpora empujan para que los cargos provinciales se definan el mismo día que los cargos nacionales, los intendentes que se alinean detrás del Gobernador aconsejan desdoblar para comenzar a jugar la carrera presidencial rumbo a 2027.
Pero el escenario no tiene que ver solo con deseos y presiones. Lo que suceda a nivel nacional será clave. Hace tan sólo una semana Martín Menem admitió ante su entorno que el oficialismo buscará eliminar las PASO en el comienzo del próximo periodo legislativo. El anuncio tiene la contundencia que el otorga el cargo ocupado por Menem. Sin embargo, en los pasillos del Congreso dudan de que esa posibilidad se transforme en realidad. “No están los votos. No están para tratarlo en extraordinarias. Y tampoco estarán para marzo”, señaló uno de los asesores del PRO que suele seguir de cerca las negociaciones con el oficialismo.
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CFK busca evitar el desdoblamiento electoral
En ese marco, el detalle central tiene que ver con que la ley vigente en la provincia de Buenos Aires ata el calendario de las primarias provinciales a las PASO nacionales. Si Milei no avanza con la derogación de la norma, el margen de acción de Kicillof se diluye. El gobernador no puede avanzar en soledad, no tiene los votos en la legislatura provincial para avanzar con la modificación de la norma que ruge las elecciones de cargos bonaerenses.
Para el Gobierno de Axel Kicillof avanzar con la modificación de la ley electoral hoy resulta casi imposible. Más allá de las limitaciones lógicas de su propia fuerza parlamentaria, la fragmentación de la oposición, que se profundiza al ritmo de las internas de La Libertad Avanza y sus aliados, complica cualquier negociación posible. Así las cosas, desde el ejecutivo bonaerense decidió posponer la definición del cronograma electoral hasta, por lo menos, febrero del año que viene.