Javier Milei convirtió su paso por Davos en una trilogía con cambios de foco. El 17 de enero de 2024 debutó con una advertencia: “Occidente está en peligro”. El 23 de enero de 2025 habló de una transición: “el tiempo de cambio está tocando la puerta” y “vientos de cambio”. Este 21 de enero de 2026 presentó un cierre provisorio de esa curva: “Este 2026 les traigo buenas noticias” y lo apoyó en el argumento ético de que "Maquiavelo ha muerto” y en un balance de gestión con “13.500 reformas”.
En 2024, Milei se paró ante el auditorio del Foro con un diagnóstico general. Atribuyó el “peligro” a una dirigencia “cooptada” por ideas que, según su marco, conducen al socialismo y a la pobreza. En esa primera intervención, defendió el capitalismo de libre empresa como sistema superior en productividad y como sistema “moralmente deseable”. También colocó a los empresarios como actores centrales del progreso, con una reivindicación explícita del mercado y de la propiedad privada.
La segunda estación llegó en 2025 y modificó el registro. En el discurso del 23 de enero, Milei abrió con una frase que funcionó como puente con el año anterior: “Cuánto ha cambiado en tan poco tiempo”. La novedad no estuvo en los principios -defensa de “vida, libertad y propiedad privada”- sino en la autopercepción política: dijo que ya no se sentía “tan solo” y habló de “vientos de cambio” en Occidente. En ese Davos, el énfasis se corrió hacia la “batalla cultural”: ubicó a la “ideología woke” como adversario y pidió “desmantelar” su andamiaje. Incluso apuntó al propio foro como parte del problema y pidió un giro en la agenda de instituciones internacionales.
Ese punto intermedio es relevante para leer 2026, porque Milei no repitió el esquema 2025 de manera lineal. En su tercera participación consecutiva, el Presidente eligió una entrada distinta: “Maquiavelo ha muerto”. Con esa consigna, discutió el dilema entre eficacia y justicia, y afirmó que la política pública no debe sacrificar valores “éticos y morales” en nombre de la eficiencia. En el mismo tramo, retomó su crítica a la regulación estatal y la presentó como práctica ineficiente e injusta.
Javier Milei y su "Make Argentina Great Again"
El otro movimiento del Davos 2026 fue la incorporación de un balance de Gobierno como parte del mensaje internacional. Milei afirmó que desde 2023 impulsó “13.500 reformas estructurales” y lo sintetizó con un lema en inglés: “Make Argentina Great Again”. Ese recurso aportó dos capas: por un lado, el intento de convertir una discusión doctrinaria en credencial de gestión; por otro, un guiño a una gramática política asociada a Estados Unidos, en una edición del Foro donde Donald Trump tuvo un lugar central.
Vista en secuencia, la trilogía deja una evolución más clara que un simple cambio de tono. En 2024 presentó un diagnóstico de amenaza. En 2025 planteó un escenario de disputa, con el “wokismo” como adversario prioritario. Y en 2026 intentó transformar ese marco en promesa de época y en método , con un componente cuantitativo (“13.500 reformas”) que busca validación en un foro de inversores y líderes. El recorrido deja un punto para la cobertura: cuánto de esa narrativa se apoya en resultados verificables y cuánto opera como construcción política para audiencias externas e internas.