Miguel Ángel Toma, ex secretario de Inteligencia del Estado durante el gobierno de Eduardo Duhalde, advirtió que Argentina quedó “en el ojo de la tormenta” por una serie de definiciones judiciales y políticas que, según sostuvo, incrementaron el riesgo de un nuevo atentado terrorista. En ese contexto, reclamó reforzar el sistema de inteligencia y lanzó una advertencia directa sobre la seguridad del presidente Javier Milei: “Cuídenlo más y cuídenlo mejor”.
Toma, que participó en las investigaciones de los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA, sostuvo que el país atraviesa un escenario de alta vulnerabilidad, atravesado por tensiones internacionales y decisiones que vuelven a poner a la Argentina bajo la lupa global.
Juicios sensibles y exposición internacional
El ex funcionario explicó que habrá “dos eventos judiciales” que colocarán al país en una situación delicada. Por un lado, mencionó el avance del juicio en ausencia por el atentado a la AMIA, en el que “van a estar en el banquillo de los acusados la cúpula que hoy gobierna Irán y tres miembros de Hezbolá”. Por otro, anticipó el juicio vinculado al memorándum de entendimiento con Irán, firmado en 2013.
“Cuidado, porque esta es una situación compleja”, alertó, al señalar que ambos procesos pueden ser interpretados como provocaciones por actores internacionales hostiles y derivar en represalias.
Riesgo terrorista y rol de la inteligencia
Toma subrayó que el país necesita “una estructura de inteligencia que prevea amenazas”, ya que este escenario puede ser “aprovechado” por organizaciones terroristas. En ese sentido, recordó declaraciones recientes del líder supremo iraní, Ali Khamenei, luego de que el Gobierno argentino declarara a Hezbolá como organización terrorista. “Salió a decir claramente que iba a haber una respuesta adecuada, y una respuesta adecuada es un acto terrorista”, afirmó.
Según el ex jefe de la SIDE, esa advertencia implica que “somos vulnerables para otro atentado terrorista, totalmente”.
Custodia presidencial bajo la lupa
Uno de los puntos más sensibles de su exposición fue la seguridad del jefe de Estado. “Cuídenlo al presidente, cuídenlo más y cuídenlo mejor”, insistió. Desde un enfoque técnico, sostuvo que Milei “estuvo permanentemente expuesto” y advirtió que “hoy por hoy es muy fácil atentar contra una persona individualmente, aunque sea un presidente, si no está debidamente cuidado”.
Para Toma, la protección presidencial no puede quedar librada a decisiones personales ni a disputas políticas internas. En un contexto internacional cargado y con antecedentes trágicos en el país, concluyó, bajar la guardia en materia de inteligencia y seguridad sería un error grave.