El Gobierno le bajó el precio a la reaparición de Mauricio Macri y cree que el PRO no tiene poder electoral
La administración de Javier Milei no intentará acercarse al ex presidente, ni abrir nuevos canales de diálogo. La Libertad Avanza acelerará sus planes porteños.
"Ellos están en una posición muy compleja porque se quedaron sin lugar que ocupar. De este lado tenemos reparos a que vengan todos", le dijo a El Observador un funcionario con acceso al despacho presidencial. Javier Milei no tiene pensado recomponer la relación con Mauricio Macri pero tampoco busca un enfrentamiento abierto. Esa postura no corre para el resto de sus funcionarios; sin embargo no quieren subirlo al ring al ex mandatario para "ningunear" su poder de fuego.
El Gobierno le baja el precio al poder de fuego de Mauricio Macri
Los diferentes sondeos de opinión que reciben en la Casa Rosada arrojan que el PRO como marca sola no supera el 4% de los votos a nivel nacional y que su electorado no dudará en votar a La Libertad Avanza (LLA) ante la posibilidad de un regreso del kirchnerismo. Lo mismo aplica, de acuerdo a esos sondeos, si el candidato fuera el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicllof. De ahí la "tranquilidad" en el oficialismo.
"Fue el quinto relanzamiento del PRO desde 2023. Claramente no es algo por lo que haya que estar preocupados", analizó otro armador de LLA que le bajó el precio a la aparición del ex presidente. No obstante ello, puertas adentro en la Casa Rosada tienen claro que las acciones de Mauricio Macri subirán cuando bajen las de Javier Milei. Sobre todo en estos momentos de tensión interna tras las revelaciones sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, más el caso $LIBRA y algunos indicadores económicos que preocupan como la inflación y el desempleo.
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El Gobierno le bajó el precio a la reaparición de Mauricio Macri y cree que el PRO no tiene poder electoral.
La Libertad Avanza no quiere frenar en su ofensiva contra el PRO en la Ciudad
El Gobierno no tiene intenciones de entablar un diálogo con Mauricio Macri de cara a 2027 porque tiene claro que busca destronar al PRO del control de la Ciudad. Aún cuando el año pasado hubo un acuerdo electoral, LLA quiere obtener la Jefatura de Gobierno con cualquiera de los tres candidatos que ya tiene en la carrera: Manuel Adorni, Patricia Bullrich o Pilar Ramírez. Por eso cualquier tipo de conversación con el macrismo resulta redundante sobre todo para la secretaria General, Karina Milei.
Los cálculos que hacen los estrategas de Javier Milei
En ese plano, el oficialismo hace una diferenciación entre la conducción del PRO y sus dirigentes con responsabilidades institucionales. Mientras el vínculo con Macri está congelado, buscan sostener canales con legisladores y gobernadores que resultan clave para la gobernabilidad. Ese esquema ya se vio en votaciones sensibles.
La lógica es pragmática: evitar un acuerdo orgánico con el PRO pero sostener acuerdos caso por caso. “No necesitamos al PRO como partido, necesitamos votos”, resumió un funcionario. En ese esquema entran los bloques dialoguistas que acompañaron al Ejecutivo incluso en medio de la tensión política.
Con ese telón de fondo, en el Gobierno creen que el PRO enfrenta un dilema: diferenciarse sin romper con un oficialismo al que necesita para sostener su relevancia. En la Casa Rosada consideran que el tiempo juega a su favor y que el espacio de Macri tenderá a diluirse.