El próximo 28 de julio, Venezuela se prepara para unas elecciones que podrían marcar un hito tras un cuarto de siglo. Enfrentando un desgaste evidente, el chavismo de Nicolás Maduro está en una posición difícil, según la mayoría de los análisis recientes. Por otro lado, la oposición, liderada por Edmundo González Urrutia, alberga la esperanza de que el anhelo de cambio que permea el país se materialice en las urnas. Aunque María Corina Machado, una figura destacada de la política venezolana, no puede participar debido a una inhabilitación electoral, su influencia sigue siendo significativa en el escenario antichavista.
Esta atmósfera que mezcla incertidumbre con esperanza movilizó a la comunidad venezolana en el extranjero, que se estima en unos 8 millones, incluidos aquellos que residen en Argentina y que desempeñan un papel crucial en la promoción de las iniciativas opositoras desde fuera del país.
El desafío de la militancia venezolana desde el exilio
La vida de Walter, politólogo y militante venezolano que actualmente reside en Argentina, refleja el profundo impacto que la crisis en Venezuela tuvo en su vida personal y profesional. En 2017, un año marcado por una grave crisis humanitaria y un aumento alarmante de la delincuencia, Walter vivió en carne propia los estragos de las protestas que sacudieron el país. "Estuve durante cuatro meses en la calle, enfrentando bombazos, perdigonazos y amenazas", recuerda. La situación insostenible lo llevó, junto con su novia, a tomar la difícil decisión de emigrar al año siguiente.
En su tierra natal, Walter desempeñaba un papel activo en la Gobernación de Miranda bajo el liderazgo del líder opositor Henrique Capriles, además de colaborar en una consultora política. "Esto último lo sigo haciendo en Argentina," afirma. Su compromiso con la causa venezolana se mantiene firme en el exilio, donde también contribuye a un medio de comunicación digital venezolano, lagranaldea.com, creado con el propósito de desafiar la censura impuesta por el régimen.
La militancia desde Argentina presenta sus propios desafíos y emociones. Para Walter y muchos otros en la diáspora, el proceso electoral venezolano es vivido con una mezcla de ansiedad y esperanza. "A pesar de estar muy metidos en todo el proceso y haciendo muchísimas cosas, siempre uno siente que falta algo al no estar allá", dice. La expectativa es alta, ya que las elecciones representan una oportunidad para rescatar la democracia y abrir la puerta para el regreso de miles de venezolanos que tuvieron que abandonar a su patria.
En la víspera de las elecciones, Walter está completamente involucrado en el proceso, tanto en su trabajo en el medio digital como en la organización del voto de los venezolanos en Argentina. "Soy uno de los 2.600 que pueden votar, un número muy pequeño porque el chavismo no permitió que más personas pudieran inscribirse", explica. Su día electoral comenzará temprano, con su voto destinado a Edmundo González, seguido de un día dedicado a apoyar a otros votantes, proporcionando información y denunciando irregularidades.
Walter es consciente de las dificultades que enfrenta. "Sabemos perfectamente que enfrentamos a una dictadura que no quiere salir del poder y que, para ello, tratará de usar lo único que tiene: la fuerza bruta", señala. Sin embargo, mantiene la esperanza de que el deseo de cambio, compartido por el 90% del país, pueda finalmente prevalecer. "Creo que esta vez el deseo del 90% del país, que es lograr un cambio y volver a ser libres, puede lograrse."
Pedro Rojas, también politólogo y militante venezolano, decidió junto a su familia emigrar a Argentina hace siete años en busca de seguridad y estabilidad. "Caracas era y es una ciudad muy insegura y creímos que la mejor decisión era Buenos Aires. Teníamos bastantes amigos y familia acá, entonces tomamos la decisión de emigrar", comenta Pedro al recordar los motivos que lo llevaron a dejar su país natal.
En Venezuela, Pedro se había graduado como politólogo y trabajaba en una ONG dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos. Sin embargo, al llegar a Argentina, su trayectoria profesional tomó un rumbo distinto. "Actualmente soy emprendedor. Tuve también la oportunidad de trabajar en un par de ONG y en el Gobierno de la Ciudad, pero, por el contexto y debido a que los contratos no eran fijos, decidí emprender, intentar establecer algún tipo de negocio, de almacén familiar", explica.
Pedro describe cómo es la militancia entre los venezolanos residentes en Argentina, subrayando la importancia de la comunidad en el extranjero. "Acá en Argentina y creo que a nivel mundial, es bastante común que la migración se junte con sus iguales, con sus compatriotas, y particularmente acá en Argentina tenemos muchos grupos de venezolanos que seguimos de cerca lo que sucede en Venezuela". Desde que se anunciaron las fechas de las elecciones, estos grupos se organizaron para brindar apoyo y asesoramiento a los votantes. "Nos hemos organizado para tratar de tener la mayor disposición ese día para colaborar con las personas, ayudarlas, informar cómo es el proceso de votación o como agilizarlo para que, cuando llegue el día, estemos lo más preparados posibles".
Pedro comparte sus expectativas y sentimientos sobre las próximas elecciones en Venezuela. "Nosotros, como venezolanos, hemos tenido muchas ilusiones en que realmente se dé un cambio democrático, un cambio de una forma pacífica, pero ya son más de 20 años que se ha intentado y no se ha logrado. Sin embargo, no por este hecho hemos dejado de intentar".
A pesar de sus expectativas bajas, Pedro sigue comprometido con su labor de apoyo. "Yo formo parte de una organización de venezolanos que va a acompañar todo el proceso en ese día en la embajada de Venezuela en Argentina, tratando de informar y dar una mano amiga a aquellas personas que van a acercarse y a buscar información".
Pedro Rojas encarna la resiliencia y el compromiso de los venezolanos en el extranjero, que continúan luchando por un cambio en su país mientras construyen nuevas vidas lejos de casa.
Solo 2600 venezolanos pueden votar en Argentina: por qué es tan complicado el registro
Se le consultó a un militante venezolano sobre las importantes dificultades en el proceso electoral para los venezolanos en el extranjero. Según explicó, solo alrededor de 2600 venezolanos están habilitados para votar en las elecciones del domingo.
El proceso comienza con la inscripción en la embajada de Venezuela en cada país, que se abre cuando se anuncian las fechas de votación. Sin embargo, este proceso presenta obstáculos significativos. Uno de los requisitos principales es la cédula venezolana, la cual debe estar vigente y solo puede ser renovada en Venezuela. Muchos venezolanos que residen en Argentina no regresaron a su país para renovar este documento, lo que los deja sin la posibilidad de inscribirse.
El otro documento solicitado es el pasaporte venezolano, que actualmente tiene un costo elevado, rondando entre 200 y 300 dólares. Este precio es una barrera considerable para muchos ciudadanos. Además, las fechas y horarios de inscripción fueron limitados, con muy pocos días y horas disponibles al público. Esto resultó en que muchas personas que intentaron inscribirse no pudieron hacerlo debido a las largas filas y el tiempo insuficiente.
Estas restricciones hicieron que solo 2600 venezolanos puedan votar en las próximas elecciones, un número pequeño comparado con los más de 220.000 venezolanos que viven en la Argentina. A pesar de estas dificultades, las organizaciones de venezolanos en Argentina están trabajando para movilizar a la mayor cantidad posible de esos 2600 votantes. Aunque es un proceso complicado, están comprometidos a hacer lo mejor posible para asegurar la participación en las elecciones.
Elecciones venezolanas desde Argentina: dónde se vota y en qué horarios
Para las elecciones de Venezuela desde Argentina, se dispuso que la embajada venezolana en Buenos Aires, situada en la avenida Luis María Campos 170, contará con cinco mesas de votación. Estas mesas estarán operativas desde las 6 hasta las 18 horas. No obstante, si al llegar el cierre del horario de votación aún hay votantes en fila, las mesas permanecerán abiertas hasta que todos hayan emitido su voto.