16 de abril de 2026 12:14 hs

En el lugar justo y en el momento exacto.

Por esas causalidades que nunca son casuales, España se ubica esta semana en el centro de la batalla política e ideológica global por excelencia entre la izquierda y la derecha.

Pedro Sánchez, recién llegado de China y donde Xi Jinping lo puso al abrigo de su pulseada de fondo contra Donald Trump, será el anfitrión de los principales líderes de lo que queda de la izquierda latinoamericana. Ya sin Cuba ni Venezuela, una en decadencia absoluta y la otra controlada por Estados Unidos.

Claro que esta vez la movida no será en Madrid. Demasiado de derechas, gobernada por Isabel Díaz Ayuso y con la economía efervescente de “la Miami española” piloteada por empresarios y emprendedores que no lo quieren. Pedro eligió entonces a la ciudad menos española de España.

Más noticias
OBJ_20240306T161926S0001I_1_1_1_21_3_1

La cosa será en Barcelona, la joya de Cataluña, gobernada por su amigo, el médico socialista Salvador Illa, y donde el wokismo latinoamericano se podrá sentir a gusto con el clima anti Donald Trump y el activismo anti Israel de la izquierda catalana, furia que muchas -demasiadas- veces traspasa la línea roja del antisemitismo.

Hasta Barcelona llegará de Brasil Inacio Lula da Silva, el más poderoso de todos ellos en términos geopolíticos y económicos. Y también estará la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien se sintió libre para visitar el Reino de España después de que el Rey Felipe VI pidiera algo parecido a unas disculpas por los excesos de la conquista hace quinientos años en territorio azteca.

A ellos se unirán el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, por el Frente Amplio rioplatense; el presidente de Colombia, el áspero Gustavo Petro, y algunos otros dirigentes de la izquierda iberoamericana donde se destacan el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, hoy posiblemente el principal adversario electoral de Javier Milei en la Argentina; y el legendario socialista Josep Borrell, sobreviviente del gobierno de Felipe González y, desde hace siete años, Alto Representante de la Unión Europea.

yamandu_orsi_banda_presidencial

En esta Barcelona invadida por la izquierda global confluirán dirigentes de Europa del Este, varios escandinavos, árabes por supuesto, africanos y todo el gabinete de Pedro Sánchez, distribuidos entre los paneles para controlar el debate y la línea de corrección política que corresponde al wokismo.

Por allí estarán, participando de la discusión, tres ex funcionarios argentinos: el economista Jesús Rodríguez, que fue ministro de Economía en la última y sensible etapa de Raúl Alfonsín (de vínculos históricos con el PSOE); la ex canciller del gobierno liberal de Mauricio Macri, Susana Malcorra; y Cecilia Nicolini, ex secretaria de Medio Ambiente del malogrado peronista Alberto Fernández.

69dd41799cb50__950x512

La diáspora venezolana en Madrid

La gran paradoja de esta España híper politizada es que mientras la izquierda hace su Lollapalooza en Barcelona, las calles del centro de Madrid estarán tomadas por la presencia de María Corina Machado.

La estrella del antichavismo, que fue proscripta, no pudo ser candidata en su país y se quedó con el Premio Nobel de la Paz que despertó el berrinche de Donald Trump, levanta el perfil bajo posterior a la intervención armada de EEUU en Venezuela y será la figura principal de un acto masivo en Puerta del Sol para miles de venezolanos que viven en Madrid.

maria-corina-machado-nobel-2

María Corina se verá, acompañada por el fallido presidente venezolano Edmundo González Urrutia, con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien le entregará la infaltable medalla de la ciudad. Y compartirá encuentros con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y con el alcalde José Luis Martínez Almeida.

Está claro que el principal abrigo político de María Corina es la derecha moderada del Partido Popular.

fotonoticia-20260103131401-1920_30_427x320

Pero la dirigente anti chavista no se privará de una reunión con Santiago Abascal, el líder de Vox que representa al sector más extremo de la derecha en España.

En una entrevista que le dio al sitio El Debate al comienzo de la semana, María Corina Machado dejó en claro que es lo que piensa de Delcy Rodríguez, la presidenta de las valijas con euros sorprendida en Barajas y empoderada por Trump luego del asalto en Caracas y la captura de Nicolás Maduro que todavía no termina con el chavismo.

"Ella es el caos, ella es la oscuridad y ella es el pasado", dice María Corina de Delcy mientras reclama elecciones libres en Venezuela.

Habrá que ver que piensa al respecto Donald Trump, que en estos días tiene algunos teoremas más difíciles que el de resolver el futuro del tumultuoso país del mar Caribe.

Además de la trumpista Delcy Rodríguez, María Corina Machado también tiene entre ceja y ceja a un español poderoso. “He advertido durante muchos años la gravedad y la opacidad en el comportamiento del señor Zapatero con relación a Venezuela”, le apuntó, quedó muy claro, al omnipresente Rodríguez Zapatero.

El mayor influyente español en la relación con el chavismo; hombre clave del vínculo de Pedro Sánchez con la poderosa China e investigado en estos días por los intrincados honorarios que percibe como asesor político, José Luis Rodríguez Zapatero se divierte cultivando su perfil de gran titiretero en el poder de España.

Basta con recordar un solo dato.

Rodríguez Zapatero, el último presidente socialista de España antes de Pedro Sánchez, es justamente uno de los organizadores tras las sombras del mega evento de la izquierda global en Barcelona al que bautizaron, en inglés como corresponde, Global Progressive Mobilisation.

¡En tu cara, Donald!

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de Estados Unidos