Luego de la celebración del Pacto de Mayo en Tucumán el pasado 9 de julio y que tuvo a 18 gobernadores presentes, el Gobierno busca reconstruir su vínculo con la CGT, que desde el comienzo de la gestión de Javier Milei ha sido más que tensa.
En este sentido, la Secretaría de Trabajo a cargo de Julio Cordero, convocó a una reunión a los tres representantes más importantes de la central obrera, Héctor Daer, Pablo Moyano y Carlos Acuña, para este martes 16 de julio al mediodía. El objetivo es claro: intentar una mayor cercanía con los reclamos de la CGT y llegar a ciertos consensos.
Es que la última vez que el Gobierno de Javier Milei tuvo contacto con la Confederación General del Trabajo fue en abril, cuando el entonces jefe de gabinete, Nicolás Posse, y Guillermo Francos, que se desempeñaba como Ministerio del Interior, se reunieron en Casa Rosada para discutir cuestiones salariales.
Según destacó Infobae, el encuentro actual tendrá agenda abierta y se llavará a cabo en la Secretaría de Trabajo, ubicada en la Avenida Leandro N. Alem, en pleno microcentro porteño. Se discutirá, por supuesto, el rol, que cree el Gobierno, debería tener la CGT a partir de la firmar del Consejo de Mayo.
El Gobierno busca reconstruir el vínculo con la CGT
De acuerdo a lo expuesto en las bases de este pacto, el Consejo de Mayo estará conformado por un presidente; un representante de la Cámara de Diputados; otro de la Cámara de Senadores; otro de las provincias; y otros dos representantes de parte de los gremios y de los empresarios.
Falta definir en el escrito, que saldrá publicado como decreto en los próximos días, quiénes serán las personas que ocuparán esos roles. Y, en este sentido, en la reunión con la CGT, Cordero intentará llegar a un acuerdo para que algunos de los líderes de la central obrera ceda y acepte formar parte del pacto. Además, habiendo logrado la aprobación de la Ley Bases y del paquete fiscal en el Congreso, el Gobierno buscará seguir sumando apoyo que de mayor gobernabilidad a la gestión de La Libertad Avanza.
Sin embargo, las autoridades nacionales no la tendrán nada fácil. De hecho, lo representantes de la CGT irán a la reunión con el eje puesto en discutir acerca de temas de agenda nacional que más interpelan y afectan a los trabajadores en la actualidad, como el aumento del desempleo; los despidos en el Estado; el congelamiento de los salarios; y la pérdida del poder adquisitivo a pesar de la baja de la inflación.