Cinco funcionarios del Gobierno nacional dejaron sus cargos entre el miércoles 21 y el jueves 22 de enero de 2026, con impacto en áreas de control financiero, transporte y regulación energética. Las renuncias se dieron mientras Javier Milei participava del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
Las salidas incluyeron a los titulares de Transporte y de la Unidad de Información Financiera (UIF), a los máximos directivos de dos empresas ferroviarias estatales y al interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).
La primera renuncia se conoció en el área de Transporte. Luis Pierrini dejó su cargo como secretario de Transporte, dependencia del Ministerio de Economía, y el Gobierno informó que su reemplazo será Fernando Herrmann. La comunicación oficial atribuyó la salida a “motivos personales”, mientras que versiones periodísticas la vincularon a tensiones en el sector por el reparto de subsidios.
Horas después, el recambio se extendió al sistema ferroviario. La Secretaría de Transporte comunicó cambios en Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) y Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), luego de las renuncias de Gerardo Boschín y Leonardo Comperatore, presidentes de ambas compañías estatales. En su lugar, el área anunció a Sebastián Giorgetti como nuevo titular de Operaciones y a Fabián González como nuevo titular de Infraestructura.
Más renuncias
En paralelo, el jueves 22 de enero se confirmó la salida del exfiscal Paul Starc de la conducción de la Unidad de Información Financiera, organismo que actúa en la prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo. El Ministerio de Justicia informó que Ernesto Gaspari asumirá como reemplazante. La versión oficial indicó “razones personales” como motivo de la renuncia
La quinta renuncia se conoció el viernes 23 de enero, con efectos en el esquema regulatorio de energía. Carlos Casares dejó su cargo como interventor del Enargas. Su salida ocurrió antes de la puesta en marcha del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), organismo que unifica funciones de Enargas y ENRE, con implementación prevista para marzo de 2026.
En conjunto, la secuencia de renuncias concentró la atención en tres frentes: el manejo del sistema de subsidios y la conducción del área de Transporte; el recambio de autoridades en empresas ferroviarias estatales; y la reorganización del control antilavado y de la regulación energética, en un contexto de cambios institucionales ya anunciados.