En los próximos días, Buenos Aires recibirá la primera partida de billetes de $10.000, impresos con las imágenes de María Remedios Del Valle y Manuel Belgrano, encargados por el Banco Central (BCRA) a la imprenta estatal China Banknote Printing and Minting Corporation (CBPM). Esta medida tiene como objetivo cubrir la demanda de efectivo, especialmente durante la época del pago del aguinaldo de mitad de año, cuando se incrementa la necesidad de billetes.
Aunque la llegada de los nuevos billetes será bien recibida, según informó La Nación, los bancos advierten que tomará aproximadamente seis meses para que estos billetes estén disponibles en todos los cajeros automáticos del país.
Actualmente, el billete de máxima denominación en Argentina es de $2000, equivalente a menos de tres dólares al tipo de cambio oficial. En comparación con el promedio mundial, donde el billete de mayor valor es de alrededor de US$56, en Argentina se necesitarían billetes de $52.000 para igualar esa referencia.
La urgencia por la llegada de nuevos billetes surgió en diciembre de 2023, cuando el BCRA, preocupado por la aceleración inflacionaria y la escasez de circulante, licitó apresuradamente la adquisición de billetes de $10.000. Esta decisión se tomó en un contexto de crisis económica y falta de dólares, heredada de la administración anterior.
A pesar de los esfuerzos por garantizar el suministro de efectivo, la deuda del país con los proveedores de billetes continúa afectando la disponibilidad de circulante. La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de España (FNMT) y la imprenta estatal china CBPM tienen billetes en stock a la espera de pago.
En la última licitación del BCRA, la imprenta estadounidense Crane Currency sorprendió al adjudicarse la producción de billetes de $10.000 a un costo ligeramente más económico que CBPM. Esta es la primera vez que el Banco Central abre la licitación a jugadores privados, lo que marca un cambio en la política de contratación de proveedores.
La llegada de los nuevos billetes de $10.000 y $20.000, prevista para octubre, ayudará a aliviar la escasez de circulante en el país. Sin embargo, la situación económica sigue siendo desafiante, y el Banco Central deberá continuar gestionando de manera efectiva la producción y distribución de billetes para satisfacer la demanda de efectivo.