La aerolínea low cost Flybondi canceló vuelos para la próxima semana, afectando a miles de pasajeros, según la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). La compañía, por su parte, asegura que se trata de ajustes programáticos y que todos los pasajeros fueron reubicados en otros vuelos.
Mientras el Gobierno evalúa posibles sanciones por incumplimientos y demoras, Flybondi reprogró 71 vuelos entre el 24 y el 31 de diciembre. La aerolínea explica que estas modificaciones forman parte del plan de normalización de operaciones solicitado por el Ejecutivo, luego de las tensiones originadas por los constantes incumplimientos de la empresa.
La ANAC confirmó que, el 10 de diciembre, Flybondi informó la cancelación de 71 vuelos regulares de pasajeros durante la semana de Navidad. Sin embargo, desde la aerolínea aclaran que estos vuelos no son cancelaciones recientes, sino ajustes previos en la programación, parte de un Plan Operativo presentado a la ANAC hace dos semanas. Según Flybondi, todos los pasajeros fueron notificados a tiempo y reubicados en vuelos alternativos.
A pesar de las aclaraciones de la compañía, que señala que las modificaciones fueron realizadas con la debida antelación, lo cierto es que estos vuelos fueron efectivamente cancelados, ya que no fueron reemplazados por otros, aunque los pasajeros fueron reubicados en vuelos posteriores. De acuerdo con Aviación en Argentina, aproximadamente 13.000 pasajeros se vieron afectados por estas cancelaciones.
El Gobierno lanza un ultimátum
La Secretaría de Transporte había dado un ultimátum a la aerolínea para que presentara un plan operativo y normalizara sus operaciones en diciembre, o, de lo contrario, se aplicarían sanciones por las cancelaciones y demoras repetidas.
Según datos del Gobierno, a lo largo de 2024, el promedio de "modificaciones" en los vuelos de Flybondi ha sido del 26,92%. En ese contexto, la aerolínea emitió un comunicado en el que asegura que su plan operativo está en marcha y ha mostrado mejoras. Durante la semana del 9 al 15 de diciembre, la empresa realizó 577 vuelos, con un 100% de regularidad en los vuelos que se llevaron a cabo según la programación.
Sin embargo, un informe de la consultora Adventus revela que Flybondi fue la aerolínea menos puntual en varios meses, con registros de 52,86% en agosto, 57,42% en septiembre, 57,10% en octubre y 49,05% en noviembre. Rankings de servicio como el de Flight Ware también la ubican entre las peores a nivel mundial.
En noviembre, de los 2.238 vuelos aprobados por Flybondi, 750 (33%) fueron incumplimientos, mientras que en julio, septiembre y octubre los vuelos cancelados, reprogramados o alternativos superaron el 40%. Si las irregularidades continúan, la Secretaría de Transporte está considerando imponer multas de al menos $200 millones por cada incumplimiento y hasta la suspensión de rutas, además de la posible revocación de su Certificado de Explotador de Servicios Aéreos (CESA), que habilita a la empresa para operar vuelos.
El objetivo de las sanciones
Desde la Secretaría de Transporte explicaron que el objetivo principal de las sanciones es proteger a los pasajeros y garantizar que las empresas cumplan con sus servicios de manera puntual. "El propósito final será reflejado cuando las aerolíneas logren cumplir con sus servicios en tiempo y forma, disminuyendo el promedio de infracciones mensuales", aseguraron.
Desde el Ministerio de Transporte indicaron que, aunque se ofreció cierta flexibilidad en los primeros meses, debido a la escasez de repuestos y dificultades financieras de la aerolínea, Flybondi no resolvió los problemas operativos. "Les permitimos operar con tripulación extranjera y aviones de Lituania y España. Bajaron frecuencias y suspendieron vuelos, pero no normalizaron nada. A pesar de las decenas de actas de infracción, no resolvieron nada. Noviembre fue un desastre", sostuvieron.
Por su parte, Flybondi atribuyó los problemas operativos a la compleja situación de la cadena de suministro en la industria, lo que genera demoras en los tiempos de resolución de cuestiones técnicas en los aviones. "Un problema que antes se solucionaba en un día ahora puede tardar hasta 96 horas. Esto afecta directamente la programación de los vuelos", explicaron desde la aerolínea.