Es difícil predecir cómo cambiarán las cosas en los próximos años, pero es seguro que si cambiarán. Por ejemplo, las empresas ya se dan cuenta que necesitan menos personal para trabajos administrativos o repetitivos. Todo lo que pueda automatizarse será automatizado, incluso la capacidad de "pensar" (decidir) y "hacer".
Llevando esto al límite, en 20 años, cualquier cosa que podamos imaginar debería ser posible. Incluso lo que no pudiéramos imaginar. El cómputo, tendiendo al infinito, hará posible modelar todas las combinaciones de cualquier cosa. Infinitas opciones, infinita creatividad. Algo que para la imaginación del hombre -hace solo 50 años- era como poder hablar con Dios.
Sin embargo, lo que no debería cambiar es la capacidad humana del asombro, nuestra curiosidad por el mundo y sus límites, nuestras ganas de explorar, nuestras aventuras, nuestra diversión y creo, sobre todo, debería perdurar la capacidad de tener/disfrutar gustos y preferencias particulares.
El aspecto lúdico de elegir las rutas del cómo, cuándo y por qué, las ganas de competir, de mejorar, de divertirse, de sentirse útil y despierto, y de ayudar al prójimo por el simple hecho de hacerlo, son grandes rasgos del ser humano. Esto no debería cambiar. ¿Tendría sentido que la IA juegue sola? ¿Con que propósito?
Camino a la híperpersonalización
En 1909, Harry Selfridge popularizó comercializar ropa con talles para mujeres. Todos pensaban que estaba loco y que eso era imposible ya que las mujeres tenían diferentes formas y medidas.
La ropa era standard, one size fits all. Finalmente, la idea de personalizar los talles del Sr. Selfridge -adaptar los productos a las personas- fue la correcta.
Para 1920, el prêt-à-porter, hacer ropa industrial con talles, se volvió completamente mainstream y el merchandising con facilidad a la compra “de percha” cambiaron el retailing para siempre.
El mismo destino pareciera ser el que nos traerá la IA, todo será a medida -no una serie de “talles” para grupos de personas- sino que las cosas vendrán adaptadas en tiempo real a las personalidades, necesidades, aptitudes y capacidades de cada individuo.
Volviendo a las empresas, en la medida que las cosas transicionen al nuevo mundo AI-connected, encontraremos millones de trabajadores necesitando desarrollar nuevas capacidades (reskilling). ¿Qué mejor método que usar los juegos dada nuestra capacidad lúdica (!) mezclada con la capacidad infinita de customization que nos brinda la IA?
El desafío parece ser como acomodar al usuario al mismo tiempo que se le exige superarse. Si un usuario no puede pasar un nivel, ¿cómo podemos ayudarlo? Podemos presentar el material de otra forma, un ritmo (pacing) especial, buscar un mejor momento o optimizar el proceso de aprendizaje…
Otra clave de aprendizaje adaptativo (100% a medida) es la motivación. Si el jugador no llega o no llega bien predispuesto, la IA también puede ayudar. Incentivando al jugador a su manera, ya sea por el aspecto lúdico, por los puntos, o por la conexión social. La IA podrá estimular al jugador. Atrayéndolo de la mejor forma posible.
La adicción a las redes sociales nos ha enseñado que el comportamiento es hackeable. ¿Por qué no usar este conocimiento para ampliar nuestra mirada y comprensión del mundo, en lugar de consumir contenido vacío?
¿Para que sirve aprender?
El skill que las empresas valoran de sus empleados sobre cualquier otro es el pensamiento crítico. Y eso se puede entrenar. No se trata solo de acumular información, sino de cultivar habilidades que nos permiten adaptarnos, innovar y conectar con el mundo.
Históricamente, como señalaba el educador John Dewey, aprendemos no solo de la experiencia, sino reflexionando sobre ella para generar nuevas ideas. Esto nos da agencia: la capacidad de tomar decisiones informadas y moldear nuestro futuro, con o sin la asistencia de la IA.
La IA está transformando la forma de aprender, la forma, el propósito y el resultado.
Si fuésemos todos ricos con todas nuestras necesidades resueltas (comer, descansar, tener un lugar seguro y privado, etc), ¿que haríamos? ¿Jugar al pádel? El crecimiento personal, AKA aprender, nos da control sobre nuestras vidas. En un mundo cambiante, fomenta la adaptabilidad y la motivación intrínseca, no solo por calificaciones, sino por el placer de descubrir.
Desde TGA, nos enfocamos en cómo podemos adaptar juegos de skilling en tiempo real a cada jugador, transformando el aprendizaje en una experiencia efectiva, inmersiva, motivadora y única para cada persona.
La idea es recopilar y analizar el comportamiento (velocidad, errores, preferencias, incluso en el futuro emociones vía datos fisiológicos como ritmo cardíaco o seguimiento ocular), y ajustar dinámicamente:
- Dificultad y ritmo: si el jugador le cuesta dividir fracciones, el juego simplifica; si vuelas, sube de nivel.
- Contenido y narrativa: genera quests, historias y temáticas a medida, como aventuras de ciencia ficción o románticas.
- Feedback personalizado: consejos “socráticos” (preguntas que hacen pensar) en lugar de respuestas directas.
- Entornos adaptativos: en metaversos o VR, un mundo virtual que evoluciona con el jugador.
Esto crea un “flujo óptimo”, donde el jugador se encuentra desafiado pero no frustrado, clave para la retención profunda.
Estos juegos revolucionarán el proceso de aprendizaje:
- Motivación intrínseca: la gamificación libera dopamina natural vía progresión adictiva, mejorando la retención a largo plazo.
- Desarrollo de skills humanos: pensamiento crítico, resolución de problemas, empatía, funciones ejecutivas y growth mindset. Ideal para soft skills que la IA no reemplaza.
- Hiperpersonalización: supera aulas masivas; analiza errores conceptuales y ajusta cultural/lingüísticamente.
- Escalabilidad y lifelong learning: para niños (ciencia y matemáticas), adultos (coding, idiomas) o empresas (skilling corporativo). Comunidad mejora la IA colectivamente.
- Datos para educadores: maestros o supervisores ven analíticas para guiar, no reemplazar.
Ya hay estudios muestran +87% engagement y +40% en problem-solving (Minecraft Education). Estos nuevos juegos educativos no son “juguetes”, sino simulaciones inmersivas y adaptativas que usan IA para crear experiencias hiperpersonalizados, escalables para empresas.
Beneficios clave para skilling profesional
- Engagement brutal: +90% completion rates vs. 20-30% en e-learning tradicional; dopamina vía progresión adictiva.
- ROI alto: reduce tiempo training 50%, mejora performance 30-40% (ventas, retención empleados).
- Hiper-personalización: para millones de usuarios; IA predice burnout y ajusta.
- Medible: analíticas predictivas para equipos de Aprendizaje y Desarrollo (e.g., skill gaps org-wide).
- Lifelong: integra con career paths, como LinkedIn Learning gamificado.
En resumen, la IA no solo automatiza; sino que humaniza el aprendizaje al fusionar personalización con diversión, preparando a la humanidad para un futuro increíble.
Un dato revelador para lo que viene: según un informe de McKinsey de 2023, para 2030, hasta 800 millones de trabajadores globales necesitarán reskilling debido a la automatización, pero las plataformas de aprendizaje adaptativo podrían reducir ese gap en un 45% al hacer el proceso más eficiente y atractivo.
Así, no solo sobreviviremos al cambio, lo disfrutaremos, redescubriendo el placer de crecer en un mundo lleno de posibilidades.