El choque entre dos formaciones del Ferrocarril San Martín en los bosques de Palermo, a la altura de Figueroa Alcorta y Dorrego, se debería, de acuerdo con las primeras informaciones recabadas por los investigadores, a una falla humana que se da en el marco de la falta de funcionamiento del sistema automático de senalización producida por el robo de cables.
El maquinista que conducía la formación con pasajeros recibió la autorización para circular por esa vía, pese a que se encontraba en el camino la locomotora detenida. La notificación para avanzar los conductores la recibieron de manera escrita, ya que desde hace 10 días no hay señalización producto del robo de cables.
“Hace 10 días que están sin señales, entonces se va dando vía por escrito. Al no andar el circuito automático, se va haciendo de forma humana. Enviaron una locomotora con un furgón y atrás le dieron vía libre a la formación con pasajeros. Y ahí se da el impacto”, explicaron.
Omar Maturano, titular de La Fraternidad, el gremio que agrupa a los maquinistas explicó que “había una locomotora detenida sola. Se le dio vía libre escrita al conductor que venía con pasajeros y chocaron. Hace 10 días que estamos trabajando así porque se roban los cables de señalamiento, venimos reclamando que los reparen pero no hay repuestos. Hay una degradación total de la empresa. No hay repuestos para señalamientos pero tampoco para los trenes”.
El juez federal Julián Ercolini y el fiscal Carlos Rívolo son quienes a partir de ahora deberán determinar cuáles fueron las causas y si existiera responsabilidad de alguno de los involucrados.
El choque se produjo a las 10:31 de este viernes a la altura del viaducto ubicado sobre Dorrego y la avenida Figueroa Alcorta, en el barrio porteño de Palermo. El SAME emitió una alerta roja y desplegó un gran operativo en la zona: treinta personas fueron trasladadas con distintos tipo de lesiones. Otras 60 personas fueron evaluadas en el lugar del impacto, pero se determinó que no era necesario hospitalizarlas.