La Ciudad de Buenos Aires habilitó este viernes la primera etapa de la ampliación del Puente Labruna, una obra que busca mejorar la circulación vehicular y peatonal en una de las zonas con mayor movimiento del norte porteño. Desde hoy, la traza cuenta con doble carril en ambos sentidos gracias a la construcción de un segundo ramal paralelo al existente.
La intervención forma parte de un Plan Integral de Movilidad que también incluye cambios en el tránsito de la avenida Udaondo y la calle Campos Salles, nuevas conexiones con la autopista Lugones y modificaciones en semáforos y paradas de colectivos. Según estimaciones oficiales, más de 350 mil personas que circulan diariamente por la zona se verán beneficiadas.
La obra impacta especialmente en los accesos al estadio Monumental, Ciudad Universitaria, el Parque de Innovación y las avenidas Lugones y Cantilo, sectores que suelen presentar demoras y congestionamientos en horarios pico y durante eventos masivos.
Nuevo Puente Labruna: cómo cambia el tránsito en Udaondo y Campos Salles
Con la habilitación del nuevo ramal del Puente Labruna, la Ciudad implementó una reorganización vial en Núñez. A partir de ahora, la avenida Udaondo funciona con sentido único hacia la avenida del Libertador desde la autopista Lugones.
En paralelo, la calle Campos Salles pasó a ser la nueva vía de salida hacia Lugones, Cantilo y Ciudad Universitaria desde Libertador. El objetivo es generar un sistema de "par vial" para ordenar los movimientos vehiculares y agilizar los accesos y egresos de la zona.
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Cambios en el tránsito de la Ciudad de Buenos Aires
Además, hubo cambios en la sincronización y ubicación de los semáforos sobre la avenida del Libertador. El giro a la izquierda que anteriormente se realizaba hacia Udaondo, entre Iberá y Quesada, fue trasladado a la intersección con Campos Salles.
También se modificaron las paradas de las líneas de colectivos 28 y 42. En sentido hacia Libertador continuarán circulando por Udaondo, mientras que para dirigirse hacia Lugones, Cantilo o Ciudad Universitaria las paradas fueron reubicadas sobre Campos Salles.
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Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, recorrió las obras de ampliación del Puente Labruna
Durante una recorrida por la obra, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, sostuvo que se trata de una intervención estratégica para mejorar la conectividad y ordenar la circulación en un punto clave de la Ciudad.
Por su parte, el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua, explicó que el nuevo esquema vial permitirá aumentar la capacidad vehicular y reducir los tiempos de viaje en una zona de alta concurrencia.
Qué obras faltan en el Puente Labruna
La ampliación del Puente Labruna continuará en los próximos meses con nuevas etapas enfocadas en la movilidad peatonal, ciclista y el desarrollo del espacio público.
Uno de los proyectos centrales será la construcción de una pasarela peatonal de cuatro metros de ancho entre ambos puentes, que incluirá una bicisenda de 2,40 metros. También se sumarán nuevas conexiones vehiculares para facilitar el ingreso a Lugones desde la parte superior del puente y una nueva subida desde Cantilo.
El plan contempla además la creación de explanadas y espacios de permanencia vinculados al Parque de Innovación. Según el proyecto oficial, habrá sectores aterrazados con áreas verdes, zonas de descanso, juegos para niños, espacios deportivos y sectores gastronómicos.
La Ciudad también prevé una parquización integral tanto sobre el puente como en todo el entorno urbano. La intención es mejorar la integración entre los barrios, el corredor universitario y los accesos hacia la Costanera y el Río de la Plata.
El próximo proyecto: el Anillo La Pampa
A menos de dos kilómetros del Puente Labruna, el Gobierno porteño avanza con otra obra de gran escala: el Anillo La Pampa.
El proyecto contempla un túnel vehicular que pasará por debajo de la avenida Lugones y de las vías del tren, además de un puente peatonal elevado con forma circular sobre la autopista Illia.
La iniciativa busca mejorar la conexión entre la Ciudad, Aeroparque y la zona ribereña, además de reducir tiempos de traslado y generar nuevos espacios de circulación peatonal y recreativa en el norte de Buenos Aires.