El Gobierno recibió la primera definición de los especialistas de las fuerzas de Seguridad que trabajan en el operativo de regreso de la selección argentina: el único lugar cómodo para que el equipo de Lionel Messi pueda encontrarse con la sociedad es la Casa Rosada. El problema no es logístico sino político: el plantel no quiere esa foto.
La administración de Javier Milei tiene claro que los dirigidos por Lionel Scaloni no quieren tener vínculos con la política y que eso quedó más que demostrado en los festejos del Mundial de Qatar en 2022, cuando el plantel evitó cualquier escala oficial y terminó su caravana evacuado en helicóptero. Por eso en el oficialismo descuentan que no se podrá utilizar la Casa Rosada para el festejo, por más que los especialistas que trabajan en los diferentes escenarios coincidan en que es, por lejos, el mejor lugar disponible.
La Casa Rosada, el lugar más cómodo para el festejo de la selección argentina
La conclusión técnica instala una paradoja incómoda: el edificio que Milei ofreció vaciar para no "interferir" políticamente es el único que resuelve todos los problemas del operativo. La "Messi señal" que la Casa Rosada viene enviando desde hace semanas encuentra así su prueba de fuego.
Los argumentos de los técnicos son concretos. Primero, de acuerdo a lo que pudo reconstruir El Observador, la Casa Rosada cuenta con un helipuerto, condición necesaria para trasladar a los jugadores desde el predio de la AFA en Ezeiza, ya que las tres jurisdicciones coinciden en que un traslado terrestre como el que fracasó en 2022 es inviable.
El festejo de la selección: los especialistas del Gobierno definieron que la Casa Rosada es el mejor lugar.
El Gobierno ve complejo que la selección acepte ir a la Casa Rosada
Segundo, el balcón de Balcarce 50 simplifica todo el movimiento interno: no hay que montar vallados adicionales más allá de las rejas del propio edificio, lo que reduce el despliegue de efectivos y los puntos de riesgo. Tercero, la Plaza de Mayo cuenta con varios ingresos y salidas, lo que permitiría que el movimiento de la multitud sea más sencillo de administrar que en el Obelisco, el escenario que en 2022 colapsó bajo una marea humana imposible de ordenar.
La definición de los especialistas llega en el marco de la articulación que el Gobierno inició con la provincia de Buenos Aires y la Ciudad para el regreso del seleccionado tras el Mundial 2026. Las conversaciones, conducidas por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se mantienen por ahora entre los "perfiles técnicos" de las tres administraciones, sin contacto entre las cúpulas de tres gestiones de signo político distinto que compiten por el rédito del recibimiento. "Si no articulamos va a ser un descontrol. El recibimiento va a ser igual o superior al de 2022", había anticipado a El Observador un funcionario con acceso al despacho presidencial cuando comenzaron los contactos.
El festejo de la selección: los especialistas del Gobierno definieron que la Casa Rosada es el mejor lugar.
Javier Milei sigue con las señales hacía Lionel Messi
En ese esquema, la recomendación sobre la Casa Rosada obliga a las partes a pasar a otra fase: ya no se trata sólo de coordinar helicópteros y vallados, sino de resolver una definición que excede a los técnicos y que tarde o temprano requerirá una conversación política al máximo nivel.
El desafío para el Gobierno es convertir la ventaja logística en una invitación aceptable. Milei ya hizo pública su oferta: poner la Casa Rosada a disposición y vaciarla ese día para que los jugadores festejen sin interferencia, sin foto presidencial y sin acto oficial. Si el plantel aceptara, el mandatario obtendría un triunfo silencioso —el festejo en su casa de gobierno, aunque él no esté— y evitaría el caos que persiguió a Alberto Fernández.
El festejo de la selección: los especialistas del Gobierno definieron que la Casa Rosada es el mejor lugar.
Pero en el primer piso de Balcarce 50 nadie se hace ilusiones. La prescindencia política que Messi construyó desde 2022 es un activo que el capitán difícilmente arriesgue en el final de su carrera. Por eso, mientras los especialistas insisten con la lógica del helipuerto, el balcón y la plaza, el Gobierno prepara alternativas y asume que la decisión final no la tomará ningún comité técnico: la tomará, como casi todo en la Scaloneta, el propio vestuario.