Un equipo de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República descubrió al Mesetasaurus protector, una nueva especie de dinosaurio que habitó el territorio nacional hace unos 80 millones de años, durante el Cretácico Tardío. Todo a partir del análisis de dos vértebras de la cola encontradas en Paysandú.
Las piezas fueron halladas en la Formación Guichón, en las inmediaciones del sitio histórico de la Meseta de Artigas, en el departamento de Paysandú. El hallazgo se dio a conocer a la comunidad científica mediante un artículo publicado en la Revista Ameghiniana, de la Asociación Paleontológica Argentina.
Del trabajo participaron los paleontólogos Matías Soto Núñez, Felipe Montenegro y Daniel Perea, investigadores de la Facultad de Ciencias de la Udelar y del Museo Nacional de Historia Natural.
El nombre elegido combina la geografía sanducera con la historia. Mesetasaurus protector evoca la figura de José Artigas, conocido como el Protector de los Pueblos Libres, cuya base política se estableció a pocos kilómetros del yacimiento donde aparecieron los restos.
Los tres hitos científicos del hallazgo
el descubrimiento tiene tres dimensiones. La primera es anatómica: la forma de las vértebras demuestra que el animal pertenecía a la rama evolutiva Aeolosaurini, un grupo de dinosaurios herbívoros con colas especializadas e inclinadas. Se trata del segundo registro de este grupo en Uruguay.
Estas son las vértebras halladas.
Facultad de Ciencias
La segunda dimensión es geológica. El fósil funciona como un "reloj geológico". Como estos animales vivieron a finales del Cretácico, el hallazgo descarta la hipótesis de que la Formación Guichón perteneciera al Cretácico Temprano. Eso rejuvenece el terreno sedimentario de la zona en varias decenas de millones de años.
La tercera dimensión es regional. El análisis estadístico y de agrupamiento realizado por el equipo permitió emparentar los ecosistemas del Cretácico uruguayo con formaciones geológicas de la Patagonia argentina, como la Formación Allen y Los Alamitos.
Ese vínculo abre una ventana para comprender mejor cómo migraba e interactuaba la fauna prehistórica en el Cono Sur meridional durante ese período.