ver más

Seguro te pasó: querías una foto profesional, pero siempre te costó encontrar el fotógrafo idóneo y el lugar indicado. Jonathan Kraayenbrink resolvió ese problema con inteligencia artificial.

En medio de una maestría online en inteligencia artificial y ciencia de datos, Jonathan Kraayenbrink necesitaba fotos para presentaciones académicas. No tenía imágenes adecuadas: solo una recortada de una foto familiar y de baja calidad.

Cada vez que debía presentarse, volvía el mismo obstáculo. “Mi foto se veía pixelada”, recuerda. Y, justo es decir, tampoco le gustaba mucho sacarse fotos. Esa limitación cotidiana fue la chispa para desarrollar una herramienta que automatizara el proceso. Y ponerla a disposición de todos.

El momento coincidía con una transformación acelerada de los modelos generativos. En solo un año, las imágenes generadas por IA pasaron de ser rudimentarias a casi indistinguibles de las reales.

IA como aliada de los emprendedores no técnicos

Kraayenbrink no contaba con formación en programación. Pero sí tenía una comprensión profunda del funcionamiento de los modelos de lenguaje e imagen.

Su método consistió en utilizar herramientas como ChatGPT y Claude para construir paso a paso el producto. Cada parte del proceso fue guiada por IA: desde la arquitectura hasta la puesta en marcha.

Se identifica como alguien que practica "vibe coding": experimenta con herramientas existentes, sin necesidad de escribir código desde cero. “No soy programador y uso varios productos. Hoy la barrera de entrada a desarrollar programas está súper baja. No tenés que ser técnico. Pero igual eso no es todo. El producto tiene que resolver un problema puntual”, indicó.

“Lo que está pasando hoy”, explica, “es que ChatGPT es generalista, pero empiezan a aparecer productos que resuelven problemas muy puntuales”. AI Selfie pertenece a ese grupo.

Cómo funciona AI Selfie

El funcionamiento es sencillo: una vez registrado, el usuario sube entre 6 y 15 fotos suyas. Las imágenes deben ser variadas en fondo, ángulo, luz y ropa, para aportar más información al modelo. No podés sacarte una foto idéntica.

El sistema entrena un modelo durante un periodo de entre 15 y 30 minutos. Se genera así un modelo personalizado de la persona usuaria.

Una vez listo, el usuario accede a un catálogo con plantillas. Puede elegir entre retratos formales, fondos laborales o estéticas más relajadas. En cuestión de minutos, obtiene retratos profesionales listos para usar.

AI Selfie ofrece paquetes únicos: no trabaja con suscripciones. El primero genera 40 fotos; el segundo, 100; el tercero permite entrenar dos modelos diferentes.

Validación sin inversión publicitaria

El producto fue lanzado en octubre del año pasado, sin capital externo ni campañas de marketing. Kraayenbrink utilizó LinkedIn como único canal de promoción.

La herramienta captó usuarios que buscaban fotos para perfiles profesionales, especialmente en esa red. El crecimiento inicial fue sostenido: en el primer mes facturó más de 2.000 dólares.

Las personas comenzaron a compartir sus resultados en sus propios perfiles. Ese efecto orgánico amplificó la visibilidad del proyecto.

En la actualidad, AI Selfie superó las 50.000 imágenes generadas. El crecimiento mensual sigue en alza y prevé que seguirá aumentando.

Kraayenbrink asegura tener un modelo personalizado. Mantiene el vínculo directo con los usuarios. Si el resultado no cumple expectativas, analiza el caso y ofrece reentrenar el modelo.

Afirma que en el 80% de los casos problemáticos, el nuevo entrenamiento deja a los clientes satisfechos. La calidad de las fotos de origen es clave para obtener buenos resultados.

La mayoría de los retratos generados terminan en perfiles de LinkedIn, presentaciones, blogs o sitios personales. En pantallas pequeñas, la artificialidad pasa desapercibida.

Mirada hacia el futuro

AI Selfie es una respuesta a una necesidad específica, pero Kraayenbrink, entendiendo cómo evoluciona la inteligencia artificial, considera que hay que estar atento a que su negocio puede caerse.

"Uno tiene que estar preparado para pivotear de un día para el otro", dice. La clave, asegura, es seguir el ritmo de la tecnología, detectar oportunidades concretas y construir soluciones puntuales con rapidez.

Para él, el futuro de los emprendimientos con IA no pasa por hacer de todo, sino por enfocarse en hacer algo específico y hacerlo bien.

Temas:

selfie Inteligencia Artificial

Seguí leyendo