La inteligencia artificial ha comenzado a formar parte de la educación de adultos mayores en Estados Unidos quienes, con más de 60 años, están decididos a entender y adaptarse a esta tecnología que promete transformar profundamente sus vidas.
En aulas de centros para personas mayores, como en un suburbio de Chicago, estos estudiantes, muchos de ellos se encuentran ante un desafío tan fascinante como complejo.
En estos cursos, que se han multiplicado en centros de todo Estados Unidos, según un informe de la agencia AP, los instructores explican cómo la IA puede beneficiar a los mayores de diversas maneras: desde la reducción de la soledad a través de asistentes virtuales hasta la facilidad para programar citas médicas o acceder a información relevante en línea.
“Creo que la IA es la revolución tecnológica más grande que veré en mi vida”, comentó a la agencia AP Barbara Winston, de 89 años, quien asistió a una de estas clases en el North Shore Senior Center en Northfield.
Los riesgos de la IA según adultos mayores
Sin embargo, los beneficios vienen acompañados de riesgos que son especialmente amenazantes para esta generación. Diversos estudios han mostrado que los adultos mayores son más vulnerables a estafas y a la desinformación potenciada por la IA. El uso de deepfakes, videos manipulados mediante IA para hacer creer que una persona dijo algo que nunca dijo, genera gran preocupación, especialmente en el ámbito político. Durante una clase, cuando el instructor Michael Gershbein mostró ejemplos de deepfakes, los estudiantes quedaron asombrados por lo realistas que parecían las falsificaciones. “¿Cómo se sabe si es falso o no?”, preguntó una mujer de 79 años, expresando una preocupación compartida por muchos.
Además de las estafas, la desinformación difundida en redes sociales mediante IA representa otro peligro latente. Un informe de la AARP (organización estadounidense sin ánimo de lucro independiente, que atiende las necesidades e intereses de las personas mayores de 50 años) señaló que los estadounidenses mayores de 60 años pierden anualmente 28,3 mil millones de dólares en esquemas de extorsión, algunos de los cuales son facilitados por la inteligencia artificial.
Esta realidad ha llevado a que organizaciones como el National Council on Aging promuevan cada vez más estos cursos como parte fundamental de la alfabetización digital para adultos mayores.
“No es cierto que los mayores no usen tecnología”, afirma Dianne Stone, subdirectora del National Council on Aging, quien durante más de dos décadas dirigió un centro para personas mayores en Connecticut. Según Stone, estos cursos tienen como objetivo fomentar un “escepticismo saludable” en torno a lo que la IA puede hacer, proporcionando a los adultos mayores las herramientas necesarias para discernir entre la verdad y la falsedad en un mundo cada vez más digital.
El equilibrio entre entusiasmo y precaución es clave. Si bien algunos, como Linda Chipko, de 70 años, se sienten abrumados por la IA y prefieren mantenerse al margen, otros, como Ruth Schneiderman, de 77, han encontrado en esta tecnología una nueva herramienta para sus proyectos personales. Schneiderman, que utilizó IA para ilustrar un libro infantil, asegura que aprender sobre IA es esencial para no quedar rezagado en un mundo en constante cambio.
En última instancia, estas clases buscan no solo familiarizar a los adultos mayores con la IA, sino también equiparlos con las habilidades necesarias para navegar en una era digital llena de oportunidades y amenazas. “Es un equilibrio delicado”, comenta Siwei Lyu, profesor de la Universidad de Buffalo, que ha impartido charlas sobre IA a diferentes grupos de personas mayores. “Necesitamos educar, pero hacerlo de una manera equilibrada y bien diseñada”.
Así, mientras algunos de estos estudiantes veteranos comienzan su viaje en el mundo de la IA con entusiasmo, otros lo hacen con cautela, conscientes de que esta nueva revolución tecnológica, como todas las anteriores, viene con sus propios desafíos.