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Una reciente investigación publicada en Science Advances, revela cómo a partir de lo que vivimos en el día a día, es decir antes diversos estímulos, transformamos nuestros cerebros. Los pensamientos tienen el poder de convertirse en rasgo de personalidad, es decir, características propias. Cuanto más auto relacionados -es decir relacionados a uno mismo- es lo que pensamos en forma espontánea, mayores son las implicancias para el propio bienestar y salud a largo plazo.

Los pensamientos autogenerados a partir de una cadena de asociaciones, son aquellos que elaboramos a partir de nuestra imaginación-. El diálogo interno, esa vocecita que habla a veces sin parar y otras con más calma, tiene el poder de generar emociones. Las emociones como es obvio, inciden en el estado de ánimo y el humor.

¡Además estos pensamientos espontáneos pueden convertirse en rasgos de personalidad! ¿De qué manera lo que pensamos puede ser una característica de personalidad? A través de la repetición se generan memorias más sólidas. Nuestro cerebro no reconoce realidad de fantasía. Así que lo que imaginamos deja huellas en nuestros cerebros. Cuando más repetimos un estilo de pensamiento, las huellas se transforman en caminos y aún más, en sólidas carreteras. Se trata de marcas que cambian la estructura cerebral y también las funciones, de tal forma que inciden en nuestra forma de ser, sentir, pensar y actuar.

Los pensamientos transforman el cerebro, afectan para bien o para mal, el cuerpo y la mente. Transformar la forma en que percibimos y pensamos de nosotros mismos y del mundo, alteran las dinámicas internas de nuestro organismo. No es lo mismo generar serotonina -la llamada hormona de la felicidad-, que generar cortisol -la hormona del estrés-. Ojo que el cortisol es importante porque nos impulsa a la acción pero, en su justa medida y permanencia.

Volviendo a la conversación mental propia del pensamiento errante -ese que no tiene que ver con lo que estamos haciendo sino con una serie de asociaciones, libres y subjetivas, que elaboramos en nuestra mente-, transforma nuestro cerebro.

Los adultos pasamos una buena parte de cada día en pensamientos errantes, es decir divagación mental. Se trata de pensamientos desacoplados de lo que estamos viviendo “just in time”, que activan la red neuronal por defecto.

¿Qué es la red neuronal por defecto? Se trata de diversas regiones cerebrales que se activan cuando el cerebro está en reposo o en divagación mental. La red neuronal por defecto está implicada en los procesos cognitivos y afectivos que construyen nuestra vida mental y también corporal. Es decir que, los pensamientos además de moldear la mente, también transforman el cuerpo.

La investigación que les comparto hoy utiliza resonancia magnética para estudiar la dinámica del pensamiento espontáneo y sus representaciones cerebrales. Los científicos se plantearon determinar las diferencias individuales del flujo de pensamiento en la afectividad y la dinámica a través de la cual las experiencias que vivimos se manifiestan en la consciencia. Es decir: ¿cómo cómo la persona experimentamos, percibimos y nos emocionamos, en relación con el pensamiento espontáneo?

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Fuente: https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.abn8616

Estando dentro de un escáner, se les presentaban a los participantes distintas palabras a modo de estímulo inicial. Lo que vieron los investigadores, fue que cada participante prestó atención a las palabras para enseguida iniciar un viaje a su interior. Su atención se colocó en primera persona y las imágenes de resonancia revelaron procesos cognitivos y afectivos relacionados al pensamiento espontáneo.

¿Qué zonas cerebrales se activaron durante el pensamiento espontáneo?

Nuestro diálogo interior dirige nuestra atención según las expectativas que tenemos de nosotros mismos y de los demás. Al relacionarse con la teoría de la mente, los pensamientos espontáneos tienen implicancias en lo que atribuimos e interpretamos de los demás, así como lo que anticipamos de ellos.

Lo que pensamos genera emociones y según sea el contenido de esos pensamientos, logramos gestionar las emociones asociadas o todo lo contrario. ¡Qué poderoso es nuestro pensamiento! ¡Qué gran impacto tienen nuestros pensamientos espontáneos en nuestras características y nuestras relaciones!

¿Qué conclusiones se destacan de la investigación?

Así es que la red neuronal por defecto y tus pensamientos errantes modulan tu mente, tu cerebro y tu cuerpo.

¡Qué gran oportunidad! Los seres humanos tenemos el poder de incidir en el propio bienestar y en la salud a largo plazo. Poseemos la capacidad de diseñar quienes somos ya que a partir de lo pensamos, transformamos nuestro cerebro, nuestra mente y el cuerpo.

Elegir nuestros pensamientos es elegir quienes somos y la vida que vivimos. ¿Fácil o difícil? Diría que dedicado, es necesario dedicar tiempo de auto observación para luego entrenar nuestra mente.

Alguna vez te preguntaste por qué pensás lo que pensás y qué generan en vos tus pensamientos? ¡Responderte esta pregunta es una muy buena forma para empezar!

Temas:

cerebro

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