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Cuando las luces se prenden, el escenario del Teatro de Verano se convierte en un cuadro de certificado nacional. En el fondo la alineación de Agarrate Catalina proyecta las voces de la murga que, dirigida por Martín Cardozo, llevará el pulso murguero de la noche. Delante, la cuerda de tambores con el piano del Lobo Núñez dialoga con la batería de murga. La banda, integrada por músicos que acompañan ambos proyectos artísticos, cierra un diálogo con el coro de Lucila y Julieta Rada. Al frente: Ruben Rada en el centro del escenario, como el conductor de una orquesta popular y diversa.

Terapia de murga, el espectáculo concebido como la fusión de diversos proyectos artísticos en una única banda que encuentra tanto el candombe, la murga y el rock como a algunas de las familias arraigadas en la música nacional. Un encuentro singular pero natural, entre géneros formadores de la identidad cultural uruguaya.

Quién va a cantar marcó el inicio de un espectáculo en el que navegaría entre la celebración y la reflexión social. Luego del inicio y, prácticamente como una declaración, llegó uno de los momentos más significativos de la noche: el contrapunto entre la batería de la murga con la cuerda de tambores. Un encuentro familiar entre dos géneros hermanados.

En fotos: Ruben Rada, León Gieco y Agarrate Catalina pusieron de pie al Teatro de Verano con Terapia de Murga y sembraron homenajes

Candombe para Gardel fue seguido por la llegada de Tabaré Cardozo al escenario con Montevideo y Vivir.

Lucila Rada, Julieta Rada y Carolina Gómez se hicieron cargo de una hermosa versión de Vidas comunes antes de que Julieta permaneciera en el escenario con una versión tierna y despojada de La Niebla junto a Eder Fructos y Gustavo Montemurro. “Donde ande mi abuela Chichita haciendo relajo debe decir otra vez me cantaron la canción de mis nietos y la cantó Julieta Rada en el Teatro de Verano”, comenta con ternura Yamandú Cardozo, que por momentos toma la conducción del espectáculo desde el coro murguero.

En fotos: Ruben Rada, León Gieco y Agarrate Catalina pusieron de pie al Teatro de Verano con Terapia de Murga y sembraron homenajes

“No sé para qué canto, con tantos hijos que cantan un disparate. Estoy esperando que me echen”, agregó Rada con el humor que lo caracteriza y que mantendrá hasta el último momento de las más de dos horas del show.

La Catalina llevó Alma, el tema que Cardozo escribió en 2004 para Curtidores de Hongos y que entregaron como homenaje a Gustavo “Chato” Ambrosio con las voces de Agustín Pittaluga y Claudio Antúnez. “Desde mayo del año pasado se la dedicamos a la memoria del gran "Pepe" Mujica”, dijo Tabaré Cardozo, antes de que su hermano Yamandú extendriera el saludo de los artistas para la exvicepresidenta Lucía Topolansky, que observaba el espectáculo desde el centro de la platea y se maravillaba con La Niebla.

En fotos: Ruben Rada, León Gieco y Agarrate Catalina pusieron de pie al Teatro de Verano con Terapia de Murga y sembraron homenajes

Hacia la mitad del espectáculo León Gieco terminó de cerrar la formación. El músico argentino comenzó con un encuentro en una versión de Rock de la calle, una canción que interpretó junto a Rada por primera vez en Buenos Aires en 1972.

Cinco siglos, La cultura es la sonrisa –dedicada al Sabalero, “el rey de las chamarritas”–, Fantasma de Canterville y El ángel de la bicicleta. Una porción del show en la que Gieco dedicó a hablar sobre la inmigración con De Igual a Igual, contra la guerra con Solo le pido a Dios.

En fotos: Ruben Rada, León Gieco y Agarrate Catalina pusieron de pie al Teatro de Verano con Terapia de Murga y sembraron homenajes

Fue entonces cuando del repertorio de la murga llegó La Violencia. “Es un poco doloroso cantar esta canción y ver que es cada vez más vigente. Una pregunta dolorosa frente a un espejo que no nos responde: ¿Qué papel cumplimos en este sistema kamikaze que pone pobres contra pobres?”. Lo que siguió fue la potencia de una versión rockera con Matías Rada, Montemurro y Pedro Alemany.

El Murguero Oriental, dedicada al “Canario” Luna abrió la fase final del espectáculo en el que a instancias de Ruben Rada el Teatro de Verano se puso de pie para cantar y bailar las últimas canciones del repertorio: Mi país, El gorrión, Terapia de murga. Y fue el coro del publico el que inció una versión a capela de Un camión que se va de Agarrate Catalina, la bajada del espectáculo 2008, El Viaje.

En fotos: Ruben Rada, León Gieco y Agarrate Catalina pusieron de pie al Teatro de Verano con Terapia de Murga y sembraron homenajes

La colina de la vida fue un encuentro entre Gieco y Tabaré Cardozo, en el que el murguero compartió un recuerdo adolescente que lo liga indefectiblemente con el cantautor argentino. Lo que el tiempo me enseño preparó el final y Muriendo de plena en una versión infinita cerró la noche, como quien no quiere dejar atrás el desborde de alegría que habían logrado derramar en el público.

En fotos: Ruben Rada, León Gieco y Agarrate Catalina pusieron de pie al Teatro de Verano con Terapia de Murga y sembraron homenajes

Sobre el escenario todo se había transformado en celebración. Una celebración familiar, cercana, sincera de cuerpos danzantes y voces claras. Un encuentro con el público que se pone de pie para acompañar el festejo que parece infinito.

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Ruben Rada León Gieco Agarrate Catalina Terapia de murga Música

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