*Esta nota incluye spoilers de la tercera temporada de House of the Dragon.

La guerra finalmente se ha desatado en Westeros. En la tierra, el cielo y los mares la Danza de Dragones se convierte en una batalla cuerpo a cuerpo hasta que llegan desde el cielo. Dracarys.

más Noticias

“Si esto es una victoria, espero no volver a ver otra”, dice Lord Corlys Velaryon después de la espectacular Batalla del Gaznate que abre la temporada. Es que esta, ya lo sabemos, es la historia de una familia que se desgarra por dentro.

La tercera temporada de House of the Dragon finalmente entra de lleno en el conflicto que tanto había anticipado en las entregas anteriores, y se redime con una temporada repleta de acción, traiciones, fuego, sangre y dragones. Esta vez, sí pasan cosas.

La temporada retoma dos años después, con Aegon Targaryen y Larys Strong escapando entre los bosques, después de que su hermano le ordenara a Vhagar que lanzara su fuego contra Sunfyre en la Batalla de Rook's Rest. Un camino impropio de un rey que resultará, quizás, transformador.

Hay bastardos con dragones en los aires o lamentando no poder ostentarlos en el pub, mientras Rhaena Targaryen trata de domar a Sheepstealer y reclamarlo como propio. Aemond se esconde en Harrenhal, mientras Criston Cole y Gwayne Hightower lo esperan en el bosque. Alicent intenta negociar con Rhaenyra y ahora es su prisionera junto con su hija vidente, Helaena.

Al final del primer episodio Rhaenyra perdió a dos de sus tres hijos. Le negaron la posibilidad de ponerse al frente de la batalla y ahora tiene a Jacaerys tendido frío sobre una camilla. Y un dragón en el fondo del mar. Una vez más, el duelo. El dolor y la rabia la impulsan definitivamente hacia King's Landing y al Trono de Hierro.

Dividida entre dos corrientes filosóficas sobre qué hacer con el poder y cómo acabar con la guerra, entre los susurros de Mysaria y los gritos de Daemon, Rhaenyra tiene que tomar decisiones. Pero una y otra vez, la historia se aferra a la idea de que una mujer como Raenyra se mueve principalmente por sus emociones.

House of the dragon

Después de tres temporadas, Rhaenyra toma el Trono de Hierro. A pesar del rechazo de la autoridad religiosa a ungirla en su bendición. A su paso, quedará una ciudad que la mira con desconfianza, una corona cada vez más aislada y una reina que empieza a confundir la legitimidad con violencia.

Dentro de la fortaleza, las cosas no andan tan bien. Los aspectos prácticos y gubernamentales de su reinado no tienen solución en un consejo despiezado: su mano, Lord Corlys (que quiere que después de una vida se reconozca a sus hijos ilegítimos), deja el consejo y se va a la guerra; hay un ministro de Economía sin plata; Daemon como ministro del Interior tiene soldados muertos o hambrientos y aterrorizados por una amenaza interna. Podríamos decir que hay un paro sindical en King's Landing.

House of the dragon

Y afuera, se trama su caída. Sir Ormund Hightower, primo de Alicent, tiene sus propios planes para el futuro de Daeron Targaryen, a quien ha adoptado como pupilo. Después de engañar a Daemon se resguarda en Tumbleton, una importante ciudad mercantil, para iniciar desde allí el ascenso del joven rey. Un muchacho gentil, al que poco parece interesarle llevar la corona y enfrentar los delirios de su tío.

Uno de los momentos de quiebre de la temporada llega hacia el final, cuando, después de un camino de degradación, Aegon reaparece frente a un ejército para reclamar su legítimo trono. Pero el que realmente lo devuelve a la vida es su dragón, Sunfyre, a quien hasta ahora había dado por muerto. Ya sabemos lo que sigue. Dracarys.

House of the dragon

La noticia de la resurrección del rey llega a Rhaenyra como una señal de los dioses que pone en duda su legitimidad mientras el pueblo la nombra “reina de los bastardos”. Y la empuja definitivamente a la violencia. Vestida para la guerra, harta de que el septon la niegue, entra a la iglesia acompañada de un ejército y ordena el asesinato de la máxima autoridad religiosa.

Lo que viene después es un discurso ante los incrédulos ciudadanos que ven a su reina al borde de la violencia presentarse ante ellos como “el Príncipe que fue prometido”. La profecía, que durante tanto tiempo había servido como un fundamento íntimo del relato familiar de los Targaryen, se convierte en una declaración pública.

Al mismo tiempo Daemon encabeza un ejército con hombres y mujeres del norte para matar a Ormund Hightower (y a todos los que se le crucen en el camino). El final de la temporada ofrece una batalla digna del universo de Game of Thrones.

House of the dragon

La Batalla de Tumbleton se convierte en uno de los momentos más impresionantes de la serie. Un verdadero desguazadero con una fila de niños espantados como primeros cuerpos en la batalla frente a las fauces de los dragones. La muerte como una mala propaganda para una reina que ya no comulga con el pueblo. “No me hagas parecer un monstruo”, le dice a su tío-esposo antes de mandarlo al combate. Spoiler: es una monstruosidad. Es, también, el principio del fin.

Como siempre, todo se reduce a los lazos familiares. La sangre del dragón. House of the Dragon se apoya especialmente en los vínculos fraternos para formar alianzas o despedazar ilusiones. En este sentido, Aemond y Aegon son el pilar fundamental. Especialmente cuando Aegon se aparece en Harrenhal con una de las mejores frases de la temporada: Estoy viiiivo. Y tiene un plan para reconquistar el poder.

A pesar de todo, ellas siguen siendo el centro de la historia. Rhaenyra y Alicent, Emma D’Arcy y Olivia Cooke, las niñas que crecieron juntas y se convirtieron en enemigas a la sombra del poder, son inevitablemente el centro gravitacional de una guerra que por momentos parece acercarlas un poco más.

House of the dragon

Pero Alicent es la gran perdedora de esta temporada. Aunque la pasa intentando salvar a Haelena de convertirse en ella misma, o morir como un símbolo del poder de la corona, no logra protegerla de su destino. La antigua reina, embarazada y profética, borda su propio final antes de dar un salto al vacío.

La cuarta temporada será la última de La casa del dragón. Aún no hay una confirmación de cuándo se estrenará, pero por ahora la historia de la Danza de dragones parece haber retomado su senda. Y todavía queda mucho por arder.

Temas:

House of the Dragon Series HBO streaming

Seguí leyendo