El asteroide 2024 YR4, identificado recientemente, fue catalogado con una probabilidad de impacto en 2032. Sin embargo, en las últimas horas, el análisis de nuevas observaciones ha reducido el riesgo a cerca del 0,1%, con posibilidad de seguir disminuyendo.
El astrónomo uruguayo Gonzalo Tancredi explicó que la actualización de datos permite ajustar la trayectoria del objeto, lo que sugiere que el riesgo podría desaparecer por completo. A pesar de su proximidad, no se prevén consecuencias para la Tierra.
Aunque el asteroide tendrá un paso cercano, su tamaño es reducido y no ingresará en la atmósfera, según los nuevos análisis. Según Tancredi, en caso de no impactar, el evento no tendría efectos sobre el planeta.
Este tipo de monitoreo es habitual en la astronomía, ya que la determinación de la trayectoria de un asteroide mejora con cada nueva observación. Los cálculos iniciales suelen ajustarse a medida que se recopilan más datos.