El proyecto de ley que estudia la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Representantes busca modificar el régimen de compensación por trabajo nocturno. La iniciativa plantea eliminar el requisito de trabajar más de cinco horas consecutivas durante la noche para acceder a la compensación y establecer que el pago sea proporcional al tiempo efectivamente trabajado entre las 22:00 y las 06:00.
La normativa vigente, establecida en la Ley 19.313 de 2015, prevé una compensación del 20% o una reducción equivalente de la jornada para quienes cumplen ese mínimo de trabajo nocturno.
En una comparecencia ante la comisión, representantes de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay y de la Cámara de Industrias del Uruguay plantearon reparos a la aplicación automática de la compensación desde la primera hora y propusieron alternativas para contemplar tanto los derechos de los trabajadores como los costos y las particularidades de las empresas.
Comercio propuso una compensación escalonada
El representante de la Cámara de Comercio y Servicios, Diego Yarza, planteó mantener un mínimo de trabajo efectivo para acceder a la compensación, aunque reducirlo de las cinco horas actuales a tres. Además, propuso que el porcentaje aumente progresivamente según el tiempo trabajado durante la noche.
La alternativa consiste en establecer una compensación del 5% por la primera hora efectiva de trabajo nocturno, del 10% por la segunda y del 20% a partir de la tercera. De esa forma, los trabajadores que hoy no llegan a cumplir las cinco horas consecutivas requeridas podrían acceder a una compensación, sin que el 20% se aplique automáticamente desde la primera hora.
Yarza sostuvo que el esquema permitiría mejorar los derechos de los trabajadores y dar a las empresas más margen para adaptarse a los nuevos costos. También señaló que no es lo mismo trabajar entre las 23:00 y las 00:00 que hacerlo a las cinco de la mañana, por lo que consideró que la compensación debería contemplar esas diferencias.
El objetivo, explicó, es ampliar los derechos de los trabajadores sin que las empresas dejen de invertir, reduzcan sus horarios de atención o deban modificar bruscamente su organización laboral. Según planteó, esos cambios podrían afectar al resto de la población, trasladarse a los precios o generar dificultades en las licitaciones.
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Comercio advirtió sobre los costos y los contratos vigentes
La gremial sostuvo que el impacto de la reforma sería diferente según la actividad. Mencionó, entre otros casos, los servicios de seguridad privada, limpieza, logística, comunicaciones, farmacias y comercios con horarios extendidos. También planteó dudas sobre los servicios de guardia o retén, en los que el trabajador puede estar disponible durante la noche sin ser llamado a cumplir tareas efectivas, y preguntó si correspondería pagar la compensación nocturna cuando no hubo trabajo efectivo.
Otro de los reparos estuvo relacionado con el posible impacto de los nuevos costos laborales en los márgenes de las empresas, los precios y los acuerdos colectivos, así como en los contratos ya vigentes. En particular, señaló las dificultades que podrían surgir en las licitaciones públicas, cuyos precios pueden haberse establecido meses o años antes de que se modifiquen las condiciones laborales.
El representante empresarial consideró necesario estudiar el impacto de la iniciativa antes de avanzar con un cambio general. Según dijo, ese análisis podría realizarse con participación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Entre los posibles efectos, mencionó ajustes en los contratos de servicios tercerizados, cambios en la organización de los turnos y una aceleración de los procesos de automatización. También advirtió sobre el riesgo de que algunas empresas con menor capacidad para absorber los costos recurran a la informalidad.
Yarza señaló, además, que un incremento repentino de los costos podría llevar a algunos comercios a acortar sus horarios de atención. Como ejemplo, mencionó la posibilidad de que establecimientos que hoy permanecen abiertos hasta la medianoche opten por cerrar a las 21:00.
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Industria pidió contemplar las diferencias entre empresas
Por la Cámara de Industrias del Uruguay, Gonzalo Irrazábal señaló que el sector había consultado a distintas actividades y que no había recibido muchas objeciones definitivas a la iniciativa, aunque sí algunas consideraciones.
Uno de sus principales planteos fue la heterogeneidad del tejido empresarial y la necesidad de tener en cuenta la situación de las pequeñas y microempresas. Irrazábal afirmó que las pymes y mipymes representan el 98% de las empresas y advirtió que un cambio en el régimen de nocturnidad podría aumentar los costos laborales, incluidos los aportes a la seguridad social y otros componentes asociados al empleo.
Según sostuvo, parte de esos costos podría trasladarse a los precios y repercutir en productos que inciden en la inflación. Por eso, cuestionó si el contexto económico es el adecuado para introducir nuevos costos laborales y planteó que el tema debería considerarse en la negociación colectiva por sector o subsector, dadas las diferencias entre actividades.
Irrazábal también puso en cuestión que todas las horas comprendidas entre las 22:00 y las 06:00 tengan el mismo impacto para el trabajador. Planteó si trabajar entre las 22:00 y las 23:00 tiene las mismas consecuencias para la salud que hacerlo entre las 04:00 y las 05:00 y sugirió que se considere la proporcionalidad de la compensación.
Las cámaras pidieron un período de adaptación
Ambas cámaras empresariales plantearon la necesidad de establecer un período de transición si se aprueba la reforma, para que las empresas puedan adaptar sus turnos y su organización laboral a las nuevas reglas.
También propusieron que el plazo tenga en cuenta el tamaño de las empresas, con condiciones diferenciadas para las micro, pequeñas y medianas, e incluso posibles distinciones entre las ubicadas en Montevideo y en el interior del país.