Luego de un plenario de la Federación de Obreros de la Industria de la Carne y afines (Foica), el sindicato decidió continuar con el conflicto.
Martín Cardozo, presidente del Foica, dijo en rueda de prensa que la decisión de mantener el conflicto fue "unánime".
Cardozo explicó que cuentan con una serie de "batería de acciones" para llevar adelante durante los paros, las cuales se aplicaran en base a las "diferentes realidades de los gremios".
Entre las medidas enumeró la posibilidad de "topear" la faena, trabajar a reglamento, realizar paros sorpresivos o paros parlados.
"Creo que las cámaras empresariales en conjunto con el gobierno creían que decretando los salarios mínimos por categoría iba a cerrar como una etapa de conflicto. Esta intención del gobierno lo que hace es subir la tensión del conflicto", aseguró.
"Nosotros no podemos dejar un precedente de esta característica por nosotros y por las otras ramas de actividad", aseveró el sindicalista.
Cardozo explicó que están "convencidos" ante la necesidad de generar un convenio colectivo, "por el bien de todas las partes".
Consultado por la preocupación de los empresarios, debido al tiempo que los animales pueden estar parados, el sindicalista respondió: "Creo que no es la preocupación de los empresarios, es de otros sectores. Hay sectores importantes del país que empujan con esa propaganda de los animales -muertos- en los corrales. Ya lo dijimos, nosotros no hemos ocupado las plantas, no piqueteamos, si nosotros avisamos del paro los pueden sacar, si nosotros paramos las actividades, es toda la responsabilidad de las empresas, que los animales estén en condiciones X".
La posición del gobierno
Tras 20 reuniones sin llegar a un acuerdo en los Consejos de Salarios, el Poder Ejecutivo fijó por decreto los salarios mínimos y las remuneraciones de todas las empresas de la industria frigorífica comprendidas en el subgrupo 01.
Desde hace varias semanas el sindicato del Foica viene aplicando medidas que han afectado el normal funcionamiento de la industria.
El decreto define una serie de ajustes semestrales por inflación esperada que se aplican entre julio de 2024 y junio de 2026.
Por ejemplo, desde enero de 2025 se dispuso una corrección de 3,04%, y de 1,61% en julio de este año. En enero de 2026 el aumento previsto es de 3,06%.
Además, se prevén dos correctivos finales por inflación, que se activarán en caso de ser necesarios en julio de este año y al final del período en julio de 2026.
El decreto aclara que "todos los ajustes por inflación proyectada quedarán sujetos a las posibles modificaciones que resuelva el Comité de Coordinación Macroeconómica".
El 4 de diciembre y ante la falta de acuerdo, el Poder Ejecutivo había convocado a empresas y trabajadores para poner a votación una propuesta, pero en esa oportunidad el sector trabajador no se presentó. La misma situación se repitió el 6 de diciembre.
A mitad de diciembre y en una nueva convocatoria, el sindicato empleador manifestó que aceptaba "la propuesta integral", pero esta fue rechazada por la parte trabajadora que la consideró "insuficiente".
Finalmente, el 24 de diciembre hubo una cuarta convocatoria y se volvió a constatar la incomparecencia del sector trabajador, dice el decreto que lleva la firma del presidente Luis Lacalle Pou.
La respuesta y posición de ARU
El presidente de la Asociación Rural de Uruguay (ARU), Patricio Cortabarría, expresó que desde ARU se sienten "rehenes" del conflicto entre el Foica y la industria frigorífica.
"Lo que nosotros queremos es que se logre ese acuerdo y que se pueda trabajar con la mayor tranquilidad posible y con la mayor capacidad de faena que tiene nuestro país", dijo en entrevista con Telemundo (Canal 12).
"Me parece que lo que hay que buscar es bajar a tierra lo que está en discusión, en qué no se logra un acuerdo y buscar la manera de acercar las partes y que esto se arregle para que podamos trabajar con tranquilidad", añadió.
"Un animal para faenas, un animal que hace dos o tres años que está en un sistema de producción, que ya tiene todos los costos incluidos adentro y que en definitiva la devolución es un deterioro para la calidad, representa una pérdida para el productor. Es un atraso en el cobro de su ganado gordo que tiene como ingreso a su empresa y a su vez hay un tema con las cuarentenas sanitarias. La mayoría de los animales precisan una cuarentena de 45 días dentro de los establecimientos. Entonces, cuando van a un frigorífico y se vuelven, esa cuarentena se pierde. Por lo tanto, productores que han mandado sus animales se les fue devuelto y tienen por lo menos 45 días más para esperar para poder volver a hacerlo. Además, esto se da en un momento donde el calor va a empezar a acuciar de manera importante, las pasturas se secan, por lo que se pierden muchos kilos ganados en ese proceso", explicó.
La situación, según entiende Cortabarría es "preocupante".
"Nosotros dependemos de la atracción que tiene el sector frigorífico. En la medida en la que a industria baja su demanda porque hay plantas que no están fainando, deteriora toda la cadena. Se hace una sobreoferta de ganado pronto, baja los precios del ganado gordo y con ello bajan los precios de todo el resto de la cadena", reveló.
El dirigente de la ARU reiteró que desde su sector "siguen pidiendo la esencialidad de los ganados que fueron bajados en frigorífico".
"Nosotros no discutimos el derecho a huelga, lo que sí discutimos es que se haga una huelga con nuestro producto terminado en planta, perdiendo calidad", expuso.