En un contexto empresarial donde la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad global, El Camino + B surge como una solución innovadora para aquellas organizaciones que buscan medir y gestionar su impacto de manera efectiva. Este programa, desarrollado en colaboración entre Sistema B y WTC Montevideo Free Zone, se basa en una herramienta de evaluación que se alinea con estándares internacionales para ofrecer un enfoque integral hacia la sostenibilidad.
Lorena Muiño, Impact Business Partner de WTC Montevideo Free Zone y Consultora B, explica: “Básicamente, lo que hacen las empresas es recorrer de manera holística todo el negocio. Analizan dimensiones como trabajadores, comunidad, clientes, medio ambiente y gobernanza”. Este enfoque permite a las empresas examinar cada aspecto de sus operaciones y determinar cómo sus prácticas afectan a estas áreas clave.
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Lorena Muiño, Impact Business Partner de WTC Montevideo Free Zone y Consultora B. Foto: Leonardo Carreño.
La evaluación B se centra en reconocer tanto las prácticas positivas como las oportunidades de mejora. “Lo que hacen es identificar dentro de esas dimensiones las prácticas positivas que tienen en relación a la gestión del impacto y también les ayuda a ir aprendiendo e identificando aquellas que son una oportunidad de mejora”, detalla Muiño. En ese sentido, este proceso no solo permite a las empresas entender su impacto actual, sino también desarrollar estrategias para mejorar en áreas críticas.
A nivel global, más de 9.000 empresas han obtenido la certificación B, evidenciando un creciente compromiso con prácticas sostenibles y responsables. Esta cifra refleja una tendencia global hacia un modelo de negocio que prioriza no solo el éxito financiero, sino también el impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Las empresas certificadas B operan en diversos sectores y regiones, demostrando que el modelo puede ser adaptado a una amplia gama de contextos y mercados.
En América Latina, la adopción ha ido aumentando con el pasar de los años, con 1.220 empresas certificadas en la región. Este número subraya el creciente interés en Latinoamérica por integrar la sostenibilidad en las operaciones empresariales. La certificación en la región abarca una variedad de industrias, desde pequeñas startups hasta grandes corporaciones, reflejando un compromiso diverso y profundo con la sostenibilidad y la gestión del impacto.
Para obtener la certificación como empresa B, una organización debe demostrar un compromiso con un propósito más allá de la ganancia económica y alcanzar un puntaje mínimo de 80 puntos en la evaluación de impacto B.
"Las Empresas B tienen un propósito más allá de generar ingresos, que en algunos casos ya tienen definido pero en otros, emerge del propio proceso de medir y gestionar sus impactos con una nueva mirada, también deben recorrer la Evaluación de Impacto B y lograr un puntaje mínimo (80 puntos)", explica Felipe Lasida, Gerente de Operaciones de Sistema B. Este umbral indica que la empresa ha implementado prácticas que superan significativamente los estándares de su sector.
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Felipe Lasida, Gerente de Operaciones de Sistema B. Foto: Leonardo Carreño.
Las empresas que alcanzan este nivel de puntuación muestran un compromiso con la sostenibilidad. Además, aclara que "Llegar a ser Empresa B implica haber demostrado que tienen buenas prácticas empresariales o un modelo de negocio de impacto y que verificaron todo eso frente a B Lab, el partner de Sistema B para certificar que las Empresas B cumplen con altos estándares".
El programa ofrece un soporte sofisticado a las empresas, desde la interpretación de la herramienta hasta la preparación para la certificación. El gerente menciona que “el programa en sí no tiene el objetivo de que las empresas se quieran certificar. La meta es aprender, medirse y gestionar el impacto”. Este enfoque permite a las empresas adquirir capacidades esenciales para la gestión del impacto, sin la presión inmediata de obtener la certificación.
La actividad dará inicio el 4 de septiembre, brindando a las empresas una oportunidad única para comenzar su viaje hacia la sostenibilidad. Las organizaciones interesadas en participar deben registrarse antes del 12 de agosto para asegurar su lugar en esta iniciativa transformadora.
Además, la propuesta cuenta con el apoyo del subsidio del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP), lo que facilita la participación de las empresas al reducir los costos asociados con el proceso de evaluación y gestión del impacto. Este subsidio está diseñado para fomentar la adopción de prácticas sostenibles y apoyar a las empresas en su camino hacia la certificación B.
WTC Montevideo Free Zone proporciona la infraestructura y el apoyo necesario para el éxito del programa. “WTC como empresa B certificada aporta la experiencia de haber atravesado el camino, de haber atravesado la medición y la certificación”, menciona la Consultora B. Esta experiencia es invaluable para las empresas que están comenzando su proceso de medición y gestión del impacto.
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Edición pasada de Camino + B en WTC.
En Uruguay, 17 empresas han obtenido la certificación B, destacándose en un mercado relativamente pequeño pero dinámico. Este grupo incluye empresas de distintos sectores, como la producción amigable con el reciclaje, que demuestran la versatilidad del modelo B. Además, 300.000 empresas en todo el mundo utilizan la herramienta de evaluación y gestión de impacto B, lo que indica un amplio interés en medir y gestionar el impacto empresarial, incluso entre aquellas que no están certificadas. Este amplio uso de la herramienta destaca su importancia como recurso para las empresas que buscan mejorar sus prácticas y alcanzar un impacto positivo significativo.
Esta inclinación global refleja una creciente conciencia entre las organizaciones sobre la importancia de gestionar tanto los impactos negativos como positivos. “Esto marca una tendencia donde las organizaciones cada vez son más conscientes de la importancia que tienen los impactos negativos y positivos y que hay una tendencia creciente de organizaciones que comienzan a, no solamente ponerlo sobre la mesa, sino además empezar a gestionarlos de una forma correcta y empezar a mejorar esos impactos”, comenta Lasida.
El gerente destaca que las empresas certificadas no han alcanzado un destino final, sino que están al inicio de un camino de mejora continua: "Las empresas que se certifican no son empresas que llegaron a un destino o son perfectas, sino que son empresas que están transitando un camino de mejora más transparente con sus partes interesadas".
El feedback de los participantes ha sido extremadamente positivo y según Muiño la valoración alta refleja la efectividad del programa y su capacidad para ayudar a las empresas a integrar y gestionar el impacto de manera más eficaz.
La participación de medios de comunicación en el proceso de evaluación es vista como una oportunidad para fortalecer la comunicación sobre sostenibilidad. “Me parece fundamental que en un medio de comunicación, como El Observador, pueda vivir en carne propia el proceso de medición que lo que podemos asegurar que es un proceso transformador”, enfatiza Muiño.
El Camino + B representa una valiosa oportunidad para las empresas que buscan no solo cumplir con los estándares de sostenibilidad, sino también liderar con un compromiso exhaustivo hacia un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. A través de una evaluación rigurosa, un soporte y la posibilidad de certificarse, las empresas tienen la oportunidad de transformar sus operaciones y destacarse en un mercado cada vez más enfocado en la responsabilidad corporativa. Con el respaldo de Sistema B y WTC Montevideo Free Zone, el programa no solo impulsa a las empresas a mejorar, sino que también contribuye al desarrollo de un modelo de negocio más sostenible y consciente.
Para más información sobre el programa, los interesados pueden ponerse en contacto a través del correo electrónico: [email protected]. Este canal está disponible para resolver dudas, proporcionar detalles adicionales y asistir en el proceso de inscripción.