La señal combina íconos de vehículos, metros exigidos y posibles paneles informativos, pero su implantación ha generado polémica por la dificultad de calcular la distancia real.
Desde el PSOE, Sumar y Podemos salieron a tildarlo de "fascista" y hubo hasta un pedido de renuncia. El líder de Vox acusó a la ONG de "millonarios" que promueven la llegada de inmigrantes ilegales a España.