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Juana Rivas deberá entregar este viernes a su hijo menor de 11 años a su padre, el italiano Francesco Arcuri, en condiciones de privacidad en cumplimiento de lo decretado por el Juzgado de Primera Instancia 3 de Granada tras un primer intento fallido el pasado martes, cuando se escenificó la entrega ante una gran expectación de medios de comunicación.

El juzgado, tras ese frustrado primer intento, acordó aplazar el intercambio para que se realice en condiciones de privacidad y seguridad para salvaguardar el interés del niño y evitarle una "exposición innecesaria".

El jueves, la Audiencia de Granada ha admitido parcialmente el recurso presentado por Francesco Arcuri, ex pareja de Juana Rivas, contra el archivo de la denuncia que había interpuesto contra ella por el delito de sustracción de menores.

En su resolución, la Sección Segunda del tribunal ha decidido reabrir la investigación sobre la acusación de sustracción de menores, tras considerar que Rivas no ha cumplido con la orden dictada por un tribunal italiano en febrero de este año, que instaba a que su hijo menor, de 11 años, regresara a Italia con su padre, quien tiene la custodia del niño.

El caso ha tenido una amplia repercusión mediática desde que Rivas, en 2017, fuera condenada por la sustracción de los dos hijos que tenía con Arcuri, lo que generó un complejo proceso judicial marcado por enfrentamientos legales, acusaciones de maltrato y cuestiones de custodia internacional.

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El estallido del conflicto entre Juana Rivas y Francesco Arcuri

El conflicto entre Juana Rivas y Francesco Arcuri comenzó cuando ella se trasladó con sus hijos a España sin el permiso de su ex pareja, incumpliendo las normas establecidas en los acuerdos de custodia.

En 2017, Rivas desapareció con los niños durante un tiempo, lo que llevó a Arcuri a presentar una denuncia por sustracción de menores.

En respuesta, Rivas acusó a su ex pareja de maltrato físico y psicológico, lo que complicó aún más la situación.

La denuncia de maltrato fue desestimada en su momento, pero en 2018 la Corte de Apelaciones de Italia ordenó que los hijos regresaran a su padre, quien había obtenido la custodia legal.

Sin embargo, Juana Rivas incumplió dicha sentencia y se negó a entregar al menor de sus hijos, lo que llevó a la reactivación de los procedimientos judiciales en España y la reciente decisión de la Audiencia de Granada.

El fallo de la Audiencia de Granada

La Audiencia ha decidido reabrir la investigación sobre la sustracción de menores, al entender que Juana Rivas sigue incumpliendo la orden judicial italiana que le exige entregar a su hijo menor para que regrese a Italia con su padre, quien tiene la custodia legal.

En cambio, la acusación de maltrato habitual ha sido desestimada, ya que el tribunal ha considerado que, aunque el menor podría haber sufrido daño psicológico, este daño no fue provocado de manera intencionada por la madre.

Esta decisión judicial es relevante porque marca un punto de inflexión en el proceso legal, permitiendo que se continúen investigando las acciones de Juana Rivas en torno a la custodia de su hijo.

Si bien la acusación por maltrato se ha archivado, la sustracción de menores sigue siendo un tema central en el caso, lo que mantiene la atención de los medios y la sociedad sobre la situación.

Implicaciones y reacciones del caso

El caso de Juana Rivas ha sido objeto de intensas discusiones tanto en el ámbito judicial como en el social.

Durante años, se ha debatido sobre la naturaleza de la relación entre Rivas y Arcuri, y sobre las implicaciones de sus denuncias mutuas de maltrato.

Por un lado, Rivas ha sido vista por muchos como una madre que intentaba proteger a sus hijos de un entorno tóxico, mientras que, por otro lado, las autoridades italianas y españolas han tomado una postura firme en la defensa del cumplimiento de las sentencias judiciales de custodia.

La Audiencia de Granada ha emitido esta nueva resolución en un contexto de gran sensibilidad, dado que se trata de un caso que involucra derechos fundamentales de los menores, como son la convivencia y la relación con ambos progenitores.

Además, la decisión reabre el debate sobre la sustracción de menores en el contexto de custodia internacional y pone de nuevo en el centro la cuestión del cumplimiento de las órdenes judiciales en situaciones de conflicto familiar.

Un desenlace aún incierto

Con la reactivación de la investigación por la sustracción de menores, el futuro de la custodia del hijo menor de Juana Rivas y Francesco Arcuri sigue siendo incierto.

La madre aún no ha entregado al menor, lo que podría acarrear nuevas consecuencias legales.

La resolución de la Audiencia de Granada resalta la importancia de cumplir con las sentencias de los tribunales internacionales y la protección de los derechos del menor, y deja claro que las disputas legales por custodia continúan siendo un tema complicado, especialmente cuando involucran cuestiones de jurisdicción y derechos internacionales.

A pesar de la desestimación de la acusación de maltrato, el conflicto sigue siendo un asunto judicial y mediático de gran relevancia.

El desenlace final dependerá de los próximos pasos judiciales y de la resolución de la compleja disputa entre los progenitores.

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Juana Rivas menores Granada Francesco Arcuri Italia

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