Lo que importa
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Salvador Illa acusa a Madrid de practicar “dumping fiscal” y de acumular recursos sin solidaridad.
Defiende que la Generalitat recaude el IRPF en 2028 para hacerlo “con solvencia y rigor”.
Isabel Díaz Ayuso replica que Madrid aporta “el 70% de la caja común” y acusa a Illa de “freír a los catalanes” con impuestos.
Illa asegura que cumple su acuerdo de investidura con ERC y promete un nuevo modelo de financiación.
La disputa reabre el debate sobre los impuestos autonómicos y la redistribución de recursos en España.
Contexto
¿Qué dijo exactamente Salvador Illa sobre Madrid?
El presidente de la Generalitat acusó a la Comunidad de Madrid de “dumping fiscal” y de fomentar un modelo “insolidario” al bajar impuestos a los más ricos, lo que, según él, genera desigualdades entre territorios. Aseguró que Madrid “acumula prosperidad” pero no la comparte, y pidió establecer “una norma mínima básica” que evite que las comunidades se hagan daño entre sí con estas políticas.
¿Por qué Illa defiende esperar hasta 2028 para recaudar el IRPF?
El pacto de investidura con ERC fijaba 2026 como fecha para que Catalunya asumiera la recaudación del IRPF. Sin embargo, Illa retrasó ese horizonte a 2028, argumentando que no se puede “jugar con esta cuestión ni hacerlo de forma precipitada”. Según él, el objetivo es hacerlo “con solvencia y con rigor” para que el sistema funcione sin riesgos.
¿Cuál es la visión de Isabel Díaz Ayuso?
La presidenta madrileña respondió en X que Madrid “aporta el 80% de su recaudación y el 70% de la caja común”. Defendió que su gobierno baja impuestos “solo con el margen regional”, mientras acusó a la Generalitat de “freír a los catalanes” con tributos para financiar lo que considera “sus negocios a costa de todos los españoles”.
¿Qué papel juega el principio de ordinalidad en este debate?
Illa defiende que los territorios que más aportan deberían mantener su posición relativa tras la redistribución de recursos. Es decir, que la financiación no altere el orden de riqueza y aportación de cada comunidad. En su visión, esto garantizaría un modelo más justo y evitaría lo que denuncia como una competencia desleal.
¿Cómo se vincula todo esto con el acuerdo entre Illa y ERC?
El compromiso de investidura incluía la transferencia de la gestión tributaria y la recaudación del IRPF. Aunque el calendario se ha movido a 2028, Illa insiste en que está cumpliendo lo pactado y que la Generalitat asumirá “todos los impuestos” de forma ordenada, incluso contemplando que trabajadores de la Agencia Tributaria estatal pasen a la catalana.
¿Qué trasfondo político tiene este choque?
La tensión entre Illa y Ayuso refleja dos modelos económicos y fiscales opuestos: uno de rebaja de impuestos en Madrid y otro de redistribución defendido por el Govern. Además, sirve como un pulso territorial que se cruza con las aspiraciones de Illa de “liderar económicamente España” y con la estrategia de Ayuso de blindar el modelo fiscal madrileño.
Cómo sigue
El debate por la financiación autonómica y la acusación de “dumping fiscal” promete intensificarse en los próximos meses. Illa apuesta por un cambio estructural que permita a Catalunya recaudar todos los impuestos en 2028, con un calendario que prioriza la estabilidad y la solvencia técnica. Ayuso, por su parte, no cederá fácilmente en la defensa de su política de rebajas fiscales y seguirá presentando a Madrid como la gran contribuyente del sistema. La negociación del nuevo modelo de financiación autonómica, ya en la agenda del Gobierno central, será el escenario en el que ambas visiones midan fuerzas, mientras ERC y otros actores políticos vigilan que se cumplan los compromisos de investidura. Todo apunta a que el choque de modelos fiscales entre Madrid y Catalunya será uno de los ejes centrales de la política española en los próximos años.