Elecciones en Aragón: desafío de gobierno para el PP y Vox, y pronóstico de desastre para el PSOE y Pedro Sánchez
Las elecciones autonómicas de Aragón de este domingo son el primer examen del año para la política de España. Otra prueba para la tormentosa relación entre el PP y Vox. Y el sanchismo, ante la posibilidad de una derrota histórica.
6 de febrero 2026 - 10:09hs
El presidente de Aragón, Azcón, va por su reelección, frente a la ministra sanchista, Pilar Alegría.
Las elecciones en Aragón, que se celebrarán el 8 de febrero de 2026, marcarán un punto de inflexión en el futuro político de la comunidad. La convocatoria de estos comicios fue precipitada por el presidente Jorge Azcón, quien, ante la falta de apoyos parlamentarios para aprobar los presupuestos, optó por adelantar las elecciones.
Con 14 candidaturas en juego, las elecciones se presentan como un escenario fragmentado y polarizado, en el que los pactos entre partidos jugarán un papel clave.
Las encuestas previas apuntan a un Partido Popular como el partido más votado, pero sin alcanzar una mayoría absoluta, lo que dejaría abierta la necesidad de una nueva coalición con Vox.
El otro dato significativo es el brutal retroceso del PSOE y la fragmentación de la izquierda, que hacen que este panorama se vuelva aún más incierto.
Quién gana, quién cae y qué gobierno se perfila
El Partido Popular, un triunfo sin mayoría
El Partido Popular (PP) se mantiene en las encuestas como la fuerza más votada, pero si los pronósticos se cumplen, no podrá gobernar en solitario.
Según los últimos barómetros, el PP de Jorge Azcón podría obtener entre 25 y 29 escaños, lo que lo dejaría sin margen para gobernar sin acuerdos.
Aunque el PP mejoraría sus resultados en porcentaje de votos, con un crecimiento que podría llevarlo del 35,5% al 38%, este avance no se traduce en una mayor autonomía política, lo que obliga a Azcón a buscar pactos con otras fuerzas.
En este escenario, Vox se perfila como un socio indispensable para mantener la estabilidad del gobierno.
El PSOE se enfrenta al peor resultado
El PSOE se enfrenta a un panorama complicado en Aragón.
La candidatura de Pilar Alegría sigue su tendencia descendente en las encuestas, y todo parece indicar que los socialistas podrían enfrentar uno de sus peores resultados históricos en la comunidad.
Los sondeos sitúan al PSOE entre 17 y 23 escaños, lo que lo coloca a una distancia considerable de liderar una alternativa de gobierno.
La desmovilización de su electorado, la crisis que atraviesa el Gobierno de Sánchez y la falta de resultados tangibles en la comunidad dificultan su recuperación en las urnas, mientras que otros partidos de izquierda, como CHA e IU-Sumar, también luchan por sobrevivir en el terreno.
Vox, el ascenso de la extrema derecha que condiciona al PP
Vox, liderado por Alejandro Nolasco, muestra un significativo crecimiento en las encuestas.
Las proyecciones indican que Vox podría duplicar su representación, pasando de los 7 escaños actuales a entre 10 y 13.
Este ascenso coloca a Vox como un socio clave para el PP, cuya relación con la extrema derecha se ha vuelto más complicada tras la ruptura del pacto en 2024.
Con un Vox más fuerte, las posibilidades de un gobierno condicionado por esta formación aumentan, lo que genera incertidumbre sobre la agenda política de Aragón para los próximos años.
Quién es quién en las elecciones aragonesas
Jorge Azcón (PP)
Jorge Azcón, actual presidente del Gobierno de Aragón, es el candidato del PP a la reelección. Nacido en Zaragoza en 1973, Azcón tiene una sólida carrera política que comenzó en el ámbito municipal, donde fue alcalde de Zaragoza antes de dar el salto al Ejecutivo autonómico.
Tras ganar las elecciones en 2023 con el apoyo de Vox, Azcón afronta estos comicios con la intención de consolidar su poder, aunque la dependencia de Vox para gobernar y las tensiones internas de su coalición complican su escenario político.
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Pilar Alegría (PSOE)
Pilar Alegría, hasta su designación como candidata del PSOE, era portavoz del Gobierno y ministra de Educación y Formación Profesional pero sobre todo, una de las espadas defensoras del Gobierno de Sánchez en cada una de sus decisiones y batallas.
La aragonesa fue una de las diputadas más jóvenes del Congreso en 2008, vivió una carrera política marcada por giros significativos.
Tras su etapa como diputada, regresó a Aragón en 2015, donde se incorporó como consejera de Innovación, Investigación y Universidad bajo el liderazgo de Javier Lambán.
También fue candidata del PSOE a la Alcaldía de Zaragoza, donde ganó las elecciones, pero la suma de la derecha impidió que asumiera la alcaldía. Su breve paso por la oposición culminó con una llamada de Pedro Sánchez, quien la nombró Delegada del Gobierno en Aragón.
Ya en el Gobierno central, al frente del Ministerio de Educación, enfrentó desafíos inéditos, como decidir sobre la presencialidad en las aulas durante la pandemia.
También impulsó la ley de FP Dual y la reforma de la EBAU. No obstante, será recordada por su presencia destacada en la sala de prensa de Moncloa, donde, cada martes, respondía a los periodistas en una época marcada por distitnas crisis en el ejecutivo donde se encadenaron distintas crisis.
Sin embargo, su momento más escandaloso lo marcó su cercanía con figuras polémicas dentro del PSOE, como Santos Cerdán, implicado en casos de corrupción, y con Francisco Salazar, apartado por múltiples denuncias de acoso sexual, con quien mantuvo estrechos lazos políticos y generaron un escándalo luego de que se supiera que la mujer clave del sanchismo había cenado con Salazar días después de las explosivas denuncias en su contra.
Inicialmente defendida como una cena de carácter "personal", terminó siendo reconocida como un "error" por Alegría tras el escándalo mediático, un episodio que repercutió en la campaña aragonesa, especialmente con el PP aprovechando la situación en el Senado en pleno período electoral.
Este domingo, su ascendente carrera política se enfrentará a el frío de las urnas mientras las encuestas vaticinan una durísima caída de apoyo de su electorado.
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Alejandro Nolasco (Vox)
Alejandro Nolasco es el candidato de Vox, formación derechista que ha experimentado un contundente crecimiento en Aragón. Nacido en Pamplona en 1991, Nolasco ha construido un perfil político poco habitual, con una formación en Derecho, Filosofía y un doctorado en Historia.
Antes de entrar en la política, ejerció como abogado y escritor, lo que le dio una proyección pública como intelectual. En 2019, Nolasco fue elegido concejal de Vox en el Ayuntamiento de Teruel, y en 2023 asumió la vicepresidencia del Gobierno de Aragón.
Aunque dimitió en 2024 por discrepancias internas, sigue siendo una figura clave en la política aragonesa y uno de los principales contendientes para formar parte del gobierno tras el 8-F.
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Los sectores de izquierda
El resto de los candidatos de izquierda, como Jorge Pueyo (CHA), Tomás Guitarte (Coalición Existe), Marta Abengochea (IU-Sumar) y María Goikoetxea (Podemos-Alianza Verde), enfrentan un panorama difícil.
A pesar de los intentos por mejorar su presencia en el Parlamento, las encuestas apuntan a que sus opciones de formar un gobierno progresista son prácticamente inviables.
La división en la izquierda y la falta de una alternativa sólida dificultan cualquier intento de formar un bloque capaz de competir con el PP y Vox.
El impacto en el Gobierno de Pedro Sánchez
El resultado de las elecciones autonómicas en Aragón tendrá un impacto directo en el escenario político nacional. Con el PSOE en retroceso y Vox ganando terreno, el debilitamiento del partido de Pedro Sánchez en la comunidad podría agravar la situación política del Gobierno central.
Si el PP y Vox consolidan su poder en Aragón, podría proyectar aún más la extrema derecha en el ámbito nacional, lo que dificultaría las negociaciones y la estabilidad del Ejecutivo central.
El día después
Si las proyecciones se cumplen y Vox se convierte en un socio aún más fuerte del PP, Aragón seguirá siendo gobernada por una coalición conservadora con una fuerte influencia de la extrema derecha.
Esto podría sentar un precedente para otras comunidades autónomas y abonar un escenario político más polarizado a nivel nacional.
Por otro lado, la caída del PSOE en Aragón podría agravar la situación de Pedro Sánchez, quien ya enfrenta desafíos para mantener su mayoría en el Congreso y estabilizar su gobierno.
Las negociaciones del día después de los comicios serán claves para determinar quién gobernará la comunidad y qué impacto tendrá en el panorama político nacional.