El Tribunal Supremo celebrará hoy la segunda jornada del juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en una sesión marcada por la declaración de Alberto González Amador —pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso— y del jefe de gabinete de la mandataria regional, Miguel Ángel Rodríguez. Ambos son piezas clave en el origen y desarrollo del caso, que investiga una presunta revelación de secretos por parte del fiscal general.
Día de testimonios clave
La sesión retomará los testimonios pendientes del lunes: los jefes de prensa de la Fiscalía General del Estado (FGE) y de la Fiscalía de Madrid. Sus declaraciones son esperadas con especial interés, ya que deberán explicar cómo se elaboró la nota de prensa que el Ministerio Público difundió a las 10:22 del 14 de marzo de 2024.
Cómo fue la filtración
Aquel comunicado detallaba el intercambio de correos electrónicos entre la defensa de González Amador y la Fiscalía, en una fase en la que se investigaba al empresario por presunto fraude fiscal. La publicación desencadenó el estallido del caso y ha abierto un debate interno sobre la conveniencia y legalidad de difundir ese material.
En la primera jornada, las fiscales jefas de Madrid, Pilar Rodríguez y Almudena Lastra, ya expusieron sus discrepancias sobre la urgencia y el contenido del comunicado. Ambas coincidieron en que la información publicada por El Mundo el 13 de marzo —según la cual la Fiscalía había ofrecido un pacto a González Amador y este se frenó por “órdenes de arriba”— era “falsa”. También señalaron que la iniciativa del acuerdo partió del abogado del empresario, que planteó que este confesara para evitar la cárcel.
Sin embargo, divergieron sobre cuándo y cómo debía desmentirse. Lastra defendió esperar al día siguiente para aclararlo todo, mientras que Rodríguez respaldó la “urgencia” del fiscal general. Lastra llegó a advertir que, al enviar los correos a la FGE, la información acabaría filtrándose, algo que Rodríguez atribuyó después a un simple “exabrupto”.
La jefa de la Fiscalía Superior también aseguró que no era “el papel” de la institución “desvelar la estrategia de defensa de nadie”, y señaló que su responsable de prensa llegó a amenazar con dimitir por el comunicado.
A la expectativa por González Amador
Tras los testimonios de la mañana comparecerán Esmeralda Rasillo, jefa de la Unidad de Apoyo de la FGE, y el fiscal anticorrupción Diego Lucas.
El momento central de la jornada llegará por la tarde con la declaración de Alberto González Amador. Se espera que ratifique su querella contra García Ortiz por revelación de secretos y que confirme lo dicho en instrucción: que autorizó a su abogado, Carlos Neira, a negociar con la Fiscalía y que dejó en manos de Miguel Ángel Rodríguez la filtración del correo del 12 de marzo de 2024, en el que el fiscal Salto se mostraba dispuesto a escuchar una oferta de la defensa.
En la misma sesión declarará Miguel Ángel Rodríguez, quien ya reconoció durante la investigación que filtró ese correo tras recibirlo vía pantallazo de WhatsApp de parte de González Amador.
También está citado el abogado Carlos Neira, que admitió ante el Supremo que actuó con el consentimiento de su cliente para buscar un pacto que resolviera el caso con el menor “ruido” posible.
Otras declaraciones
La jornada del martes incluirá además la declaración del ex secretario de Estado de Comunicación Francesc Vallés. Según la investigación, el entonces líder de los socialistas madrileños, Juan Lobato, le preguntó el 14 de marzo cómo habían obtenido el correo fechado el 2 de febrero de 2024, después de que la ex asesora de Moncloa Pilar Sánchez Acera le animara a utilizarlo contra Ayuso en la Asamblea de Madrid.
Ambos —Lobato y Sánchez Acera, actual número dos del PSOE madrileño— declararán en la tercera jornada del juicio, completando así la vertiente política del caso.
El juicio continuará durante la semana con nuevas citaciones que buscan esclarecer quién filtró los correos electrónicos y si García Ortiz vulneró el deber de reserva al autorizar la difusión de información protegida por el secreto de las actuaciones.