El viaje institucional de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a México ha derivado en un agrio enfrentamiento diplomático. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha cuestionado la coherencia de la madrileña al revelar que, tras cancelar su agenda oficial alegando falta de garantías, Ayuso habría permanecido tres días de descanso en el sureste del país. Por su parte, la dirigente española ha denunciado haber sido víctima de un "boicot" político y de una situación de desprotección absoluta.
"Dicen que se pasó tres días de vacaciones en el sureste. No creo que piense muy mal de México si estuvo de vacaciones por acá", ironizó Sheinbaum en su comparecencia ante la prensa, sugiriendo que la estancia de Ayuso en la Riviera Maya contradice sus críticas sobre la peligrosidad del territorio.
Denuncias de inseguridad y falta de protección estatal
Isabel Díaz Ayuso ha justificado la interrupción de su gira y su ausencia en los Premios Platino bajo la premisa de que su integridad física y la de su equipo corrieron peligro. Según la presidenta madrileña, el país se encuentra sumido "en el narcotráfico" y muchos estados están "directamente gestionados por el narco".
"Nos podía haber ocurrido cualquier cosa en cualquier sitio", aseguró Ayuso, quien además relató que tuvo que ir escoltada "hasta la puerta del avión" ante la pasividad de las autoridades.
En contraste, fuentes del Ministerio de Exteriores de España señalan que el equipo de Ayuso rechazó la seguridad que el Gobierno de México ofrece habitualmente en estos casos. Sheinbaum, por su parte, negó cualquier sabotaje y subrayó que la dirigente tuvo "toda la libertad" para reunirse con gobernadores de partidos opositores y alcaldesas locales.
El homenaje a Hernán Cortés: el detonante político
Para el Ejecutivo mexicano, el núcleo del conflicto reside en el propósito del viaje. Sheinbaum calificó de "ridiculez" y "absurdo" que Ayuso viajara para encabezar un homenaje al conquistador Hernán Cortés. "Es muy difícil que cualquier persona que venga a hacerle un homenaje a Hernán Cortés en México le vaya bien. Qué esperaban", sentenció la mandataria federal, atribuyendo la fría acogida a una provocación histórica y política.
Sheinbaum también enmarcó la visita en una estrategia de la "derecha internacional" en alianza con la derecha local, lamentando lo que calificó como un profundo "desconocimiento histórico" por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Reproches de Ayuso contra Morena y el Gobierno de España
Tras su regreso, Díaz Ayuso ha cargado duramente contra el partido oficialista mexicano, Morena, acusándolos de intentar "reventar sus actos" y de organizar movimientos para hostigarla. Según la presidenta regional, Claudia Sheinbaum dedicó su jornada a "insultar y echar fuego" contra ella para generar polémica constante.
Asimismo, Ayuso ha señalado directamente al Gobierno de Pedro Sánchez por no haberle preguntado "ni cómo estaba" durante su estancia. "Tenían todo el tiempo del mundo para criticarme, pero estando allí no se molestaron en saber quién me estaba proporcionando seguridad", criticó la dirigente, quien considera que el Gobierno de España debería haber exigido a México que "bajara el tono" durante una visita de Estado.