El Gobierno ha negado "rotundamente" que EE. UU. esté utilizando las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla), de uso conjunto, en sus ataques a Irán y ha asegurado que no lo va autorizar.
Así de claro lo ha dejado la ministra de Defensa, Margarita Robles, este lunes y ha recordado que el convenio firmado con Washington para la utilización de las bases permite operar dentro del marco de una legalidad internacional, pero no cuando un ejército actúa de manera unilateral.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha señalado al respecto que España "tiene la última palabra" en esta cuestión y ha añadido: "No vamos a prestar nuestras bases para nada que no esté en el tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU".
En declaraciones a los medios en la base de Armilla (Granada), Robles ha reiterado que España está "totalmente en contra de la violencia" y ha insistido en que las bases no van a prestar apoyo, salvo que fuera necesario que lo hicieran desde un punto de vista humanitario.
Sobre la salida de aviones cisterna estadounidenses de las bases andaluzas, Robles ha asegurado que "ni han realizado ni van a realizar ninguna actuación de mantenimiento o de apoyo".
La ministra ha apuntado que Estados Unidos ha podido tomar la decisión de irse con estos aviones a otras bases sabiendo que, desde las españolas, no van a operar.
El Gobierno pide a la UE una voz de "equilibrio y moderación"
Al margen de la polémica por el uso de las bases, después de que informaciones periodísticas hayan asegurado que estas prestan apoyo a la operación de EE. UU. e Israel, el Ejecutivo ha puesto este lunes el foco en pedir que se rebaje la tensión y la vuelta a las negociaciones ante la escalada de la violencia en toda la región, alcanzando incluso a un país europeo, Chipre, donde una base británica ha sido atacada por Irán.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido de que la violencia "solo genera más violencia" y ha llamado a detener "de inmediato" esta espiral y volver al marco de la diplomacia y el diálogo, condenando también los ataques "ilegales e indiscriminados" que el régimen iraní ha llevado a cabo en una decena de países de la región.
De una manera parecida se ha pronunciado Albares, que además ha reclamado una voz "de equilibrio y moderación" a la UE, muchos de cuyos miembros no han criticado la intervención de Estados Unidos, e incluso Francia y Alemania, además del Reino Unido, se estén planteando colaborar en la operación.
También la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, ha llamado a la desescalada y al diálogo, mientras que al ministro de Transportes, Óscar Puente, le ha parecido "tibia" la respuesta que hasta ahora la UE ha dado a este conflicto.
Los socios en el Gobierno de coalición, empezando por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, han urgido a Europa a que apueste por la desescalada; sin embargo, Sumar ha denunciado el "papel vergonzoso" de la Unión Europea.
Podemos lo que ha exigido a Sánchez es que diga la verdad sobre las bases de Rota y Morón, porque si se confirmara su utilización, el presidente "no solo nos está poniendo en riesgo, sino que nos está convirtiendo en un objetivo de guerra", ha dicho Ione Belarra.
El PP pide a Sánchez que vaya de la mano de la UE y la OTAN
Del lado de la derecha, el PP ha emplazado a que el Gobierno debe estar "sin matices" junto a las democracias liberales e ir de la mano de sus socios europeos y de la OTAN, según ha dicho la vicesecretaria de Sanidad y Política Social, Carmen Fúnez.
Por su parte, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha situado al jefe del Ejecutivo como el "tonto útil de los peores regímenes del mundo" y el "mejor amigo" que tienen los ayatolás en Europa, además de pedirle que se calle y no comprometa la seguridad de los españoles.
También ha entrado en este tema el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que cree que España tiene la posición que debe tener, "de prudencia y llamada al diálogo".
Y la fundación FAES, del expresidente José María Aznar, ha criticado a quienes han estado años guardando silencio sobre Irán, mientras "el régimen masacraba" a la población civil y ahora invocan el derecho internacional.
En medio de este cruce de reproches y posicionamientos políticos, Albares ha convocado al embajador iraní en España, Reza Zabib, para trasladarle el rechazo y la condena de España a las acciones "injustificadas" de Irán contra los países del Golfo y exigirle que cesen "inmediatamente", y el diplomático, después, ha avisado de que su país atacará cualquier base estadounidense en Europa y concretamente en España "si fuera necesario".