La morosidad volvió a subir en marzo, pero a un ritmo más lento, algo que, según algunos jugadores del mercado financiero, puede transformarse en el "techo" de esa tendencia. Léase, que lo peor ya pasó. Según la consultora 1816, de las más leídas en la City, con base en los datos de la Central de Deudores del BCRA (CENDEU), una vez más subió la irregularidad del crédito de las entidades financieras en el mes de marzo. Para medir la irregularidad toman la deuda con atraso de al menos 90 días, es decir, desde “Situación 3” en adelante, en línea con lo que hace el Banco Central. Así, la mora de familias aumentó desde 11,2% en febrero hasta 11,5% en marzo, la mora de empresas pasó de 2,9% a 3,1% y la mora total del sector privado creció de 6,7% a 7%.
En el caso de las familias, la mora con entidades financieras subió por decimoséptimo mes consecutivo y alcanzó un nuevo récord desde 2004. "Recordar que la irregularidad en el crédito a hogares era de apenas 2,5% en octubre de 2024, de modo que se multiplicó por casi 5 en menos de un año y medio, pese a que el producto bruto subió en el período (un 1,8% entre oct-24 y feb-26, según la serie desestacionalizada del EMAE)", apunta la consultora.
La teoría de Santiago Bausili
¿Cómo se explica? La postura oficial, que planteó Santiago Bausili (presidente del BCRA) hace unos días en una conferencia, es que aumentaron tanto los préstamos en tan poco tiempo que “la primera ola de créditos fue otorgada, de alguna manera, a ciegas, sin saber a quién se les estaba prestando el dinero". "Ese proceso de aprendizaje enfrentó el shock de tasas de interés del año pasado, que exacerbó el desafío”, dijo el funcionario y mano derecha de Luis Caputo.
Los datos de crédito sobre PBI reflejan que efectivamente aumentaron muchísimo los préstamos en muy poco tiempo (en el 2º semestre de 2024 y 1er semestre de 2025), pero no deja de llamar la atención que la mora sea ahora tanto más elevada que la que había en otros momentos de las últimas décadas, en los que el crédito también representaba alrededor del 12% del PBI, como en la actualidad.
¿Techo en marzo?
"En este sentido, no podemos más que repetir lo que venimos diciendo: hay un fenómeno novedoso en la economía local, en el que el PBI crece, pero le cuesta derramar en amplios sectores de la sociedad (los datos de salarios y empleo sugieren exactamente lo mismo)", afirma 1816.
El aspecto positivo del dato de marzo, acotan, es que la mora de hogares con entidades financieras subió solo 0,3 puntos mes contra mes (de 11,2% a 11,5%), de modo que se trata del incremento más pequeño en 12 meses. "Esto permite ilusionarse con que finalmente la morosidad ha dado su pico en el segundo trimestre. La expectativa de que la inflación se desacelere significativamente en el segundo trimestre, en caso de materializarse, podría ayudar a que esto ocurra", sostiene la consultora fundada por dos ex Banco Mariva.
De todas formas, pese a que se desaceleró el ritmo de crecimiento de la mora, la amplia mayoría de las entidades financieras tuvieron un incremento en la irregularidad de hogares en marzo, como había pasado en enero y febrero. De las 30 entidades más grandes en términos de préstamos a familias (que explican, en conjunto, más del 96% del crédito), en 24 la mora subió en el mes de marzo.
Las tasas todavía no bajan
Los datos de la CENDEU muestran que en marzo también continuó subiendo la mora en los créditos a hogares de entidades no financieras, que alcanzó el 30,1% en marzo versus 29% en febrero, según los datos históricos revisados. "Las financiaciones totales de entidades no financieras a familias representaron en marzo el 17% del total de préstamos a familias si se suman entidades financieras y no financieras", remarca 1816.
En este contexto de alta morosidad, en abril los préstamos en pesos al sector privado cayeron punta a punta en términos reales por cuarto mes consecutivo, reflejo de varias cosas incluyendo el hecho de que continúa costando mucho que desciendan las tasas activas. La tasa de préstamos personales de entidades financieras promedió 68,3% en los primeros dos días hábiles de mayo, prácticamente lo mismo que en enero y febrero, meses en los que la tasa overnight todavía operaba con altísima volatilidad.
Para 1816, las tasas activas tan altas (y, en consecuencia, la lentitud que tiene el crédito en pesos para recuperarse) puede tener varias explicaciones, pero se quedan con dos: (i) dada la morosidad, los prestamistas se cubren prestando solamente a tasas elevadas, y (ii) pese a que las tasas cortas están notablemente estables desde hace dos meses y medio, al no haberse modificado el régimen monetario de “tasa endógena ”, sigue siendo difícil prever cómo evolucionarán las tasas en el futuro.