El gendarme argentino Nahuel Gallo habló por primera vez en forma pública de las torturas sufridas en la capital venezolana Caracas durante su secuestro de 448 días por parte del régimen chavista y reconoció que pensó en quitarse la vida.
"Me preguntan: ‘¿Te quisiste sacar la vida?’. Lo he pensado”, reconoció Gallo en una entrevista con el canal TN.
Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2025 cuando intentaba ingresar a Venezuela por la frontera terrestre desde Cúcuta para visitar a su esposa e hijo, y agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar le confiscaron el teléfono y encontraron conversaciones de WhatsApp donde criticaba al expresidente Nicolás Maduro.
Tras ser golpeado en los interrogatorios, el gendarme argentino fue trasladado a Caracas. “Me ponían la escopeta en la cabeza y la picana en la oreja diciéndome que diga la verdad o la iba a pasar mal”, expresó Gallo, y le dijeron que iba a ser trasladado a “Disney”, como se le dice a la cárcel El Rodeo, donde sufrió tratos inhumanos.
“A mi compañero peruano, solo por preguntar cuándo terminaba este secuestro, le tiraron gas pimienta y lo llevaron a ese lugar”, refirió el gendarme, y agregó que cualquier intento de resistencia era considerado “violencia” por parte de sus actores y como castigo eran trasladados a "la cámara del tiempo", una celda de dos por tres metros donde eran encerrados desnudos, esposados y rociados con gas pimienta.
Y remarcó: “Yo era un preso político de Diosdado Cabello”, el ministro de Relaciones Interiores del régimen chavista. Él varias veces me nombró en su programa 'Con el Mazo Dando', recalcando que yo estaba preso por espionaje”, señaló Gallo.
En Venezuela todavía siguen detenidos más de 500 presos políticos, entre ellos el abogado argentino Germán Giuliani, detenido también en forma irregular el 21 de mayo de 2025.