El ministro del Interior y Justicia, uno de los hombres fuertes del chavismo, lleva meses condenando los intereses del "imperialismo" sobre el crudo de Venezuela que, aseguró, jamás se entregaría a una potencia extranjera. Cómo quedan, entonces, sus promesas, tras las recientes negociaciones con Donald Trump y la irrupción del factor Rodríguez.