Los agricultores catalanes que protestaban contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur aceptaron la propuesta del Gobierno catalán y comenzaron a levantar el bloqueo en el Puerto de Tarragona, tras obtener garantías de que las medidas anunciadas para el sector se aplicarán de forma efectiva.
La movilización, impulsada por la plataforma Revuelta Campesina, se desactivó después de que sus representantes confirmaran una reunión para esta misma tarde con el presidente de la Generalidad de Cataluña, Salvador Illa.
Garantías del Govern para aplicar las medidas
El portavoz de Revuelta Campesina, Eduard Escolà, explicó que el sector necesitaba compromisos más firmes por parte del Ejecutivo autonómico.
"Entendíamos bien la respuesta del consejero, pero necesitábamos alguna garantía más de que las propuestas que se pusieran sobre la mesa se llevaran a cabo", afirmó Escolà, quien precisó que esa garantía será el encuentro con Illa.
Según indicó, la reunión en Barcelona permitirá respaldar el conjunto de iniciativas anunciadas por el consejero de Agricultura, Òscar Ordeig, para mitigar los posibles efectos negativos del acuerdo UE-Mercosur sobre el campo catalán.
Fin del bloqueo en el Puerto de Tarragona
Los agricultores bloqueaban desde el jueves el acceso principal al Puerto de Tarragona, en la A-27, donde pasaron su cuarta noche consecutiva. Durante la mañana de este lunes comenzaron a retirar el corte de forma progresiva.
"Es por eso que en Tarragona levantamos la movilización", aseguró Escolà, al valorar la reunión con el presidente catalán como "una garantía" para el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno.
Elecciones agrarias y apoyo al sector
Entre las medidas anunciadas por Ordeig figura la convocatoria de elecciones agrarias el próximo 27 de febrero para crear el Consejo Agrario de Cataluña, así como iniciativas para defender los productos de proximidad y aplicar medidas económicas de alivio para los agricultores afectados por la crisis de la dermatosis nodular contagiosa.
El sector considera que estas propuestas son un primer paso para proteger a la agricultura catalana frente al impacto del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, que ha generado un fuerte rechazo entre los productores por el temor a una mayor competencia de productos importados.