La extenista Arantxa Sánchez Vicario, ganadora de cuatro Grand Slams y exnúmero uno del mundo, no entrará en prisión tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía y con la acusación particular del Banco de Luxemburgo por el que, como máximo, será condenada a dos años por urdir un plan junto a su exmarido Josep Santacana para evitar el pago de una deuda.
"Arantxa Sánchez Vicario ha reconocido los hechos y ha colaborado en la investigación de los mismos", ha destacado la fiscalía, que también ha pedido -igual que el banco- que se imponga a la acusada una multa de 15 meses a 12 euros diarios, lo que suma un total de 5.400 euros.
La conformidad entre las partes evita que la extenista ingrese en la cárcel, al tratarse de una pena igual o inferior a dos años, por la que cabe posibilidad de pedir su suspensión, solicitada por la extenista y aceptada por el banco y el ministerio público.
En cuanto a las penas impuestas a Santacana, el ministerio público y la defensa del banco le han mantenido los cuatro años de prisión por supuesto alzamiento de bienes.
La exjugadora ganó tres torneos de Roland Garros (1989, 1994 y 1998) y un Abierto de Estados Unidos (1994) y alcanzó el número uno mundial en febrero de 1995.