ver más

Rodrigo Lussich está de vacaciones, pero las oportunidades, sus ganas y su propia personalidad, le cambiaron (un poco) los planes.

Recorre Europa desde hace casi dos meses en unas vacaciones muy esperadas, pero el viaje que inició como un espacio de desconexión, de no estar pendiente del móvil, y tantas otras cosas del mundo de la televisión, por obra del destino, se transformó en la oportunidad de presentar su unipersonal "Argentino que huye" en Madrid.

Sin embargo, luego de una campaña hecha totalmente "a pulmóm" se transformó en 5 funciones en teatros españoles , el 4 de feberero en Madrid, el 5 en Barcelona, el 6 en Valencia y el 7 en Málaga.

Unas vacaciones extra large

Recorrió varias ciudades europeas, y volvió a Madrid en pleno caos ferroviario, tras el trágico accidente de trenes en Adamuz.

Entre trenes que tardan el doble, anécdotas de los lugares más insólitos donde repartió volantes de su show en lugares insólitos y una obra que se montó de manera artesanal en tiempo récord, el conductor de Intrusos se muestra feliz y cuenta que atraviesa uno de esos momentos bisagra que no se planean, y por eso valen doble. Rodrigo Lussich habló con El Observador España y dio detalles, con la ilusión de un niño y la experiencia de alguien que de esto, sabe.

“Me tomé unas vacaciones extra large”, dice, casi con alivio "yo las necesitaba por un montón de motivos personales". América le dio el permiso y él lo aprovechó como nunca antes.

Roma, Florencia, Venecia, Praga, Viena, Ámsterdam. Turismo, sí, pero también algo más profundo: desconexión.

“Desde que llegué a España no abrí la aplicación del rating. Para mí eso ya es un triunfo”, confiesa. Después de más de diez años al frente de programas diarios, el descanso no es solo físico: es mental y emocional.

lussich 01

"Argentino que huye"

"Argentino que huye" no estaba pensado para ser estrenado en España. La obra que escribierion junto a En ese espacio de relax, apareció el teatro. Lussich tenía escrito un espectáculo unipersonal que creó junto a Darío Orsi, que va a estrenar en Buenos Aires en abril.

Un show de humor, autobiográfico, con códigos de stand up y un ADN muy personal. y que, según cuenta, lo trajo “por las dudas” con un nombre elegido. Y la duda se convirtió en 5 presentaciones Rodrigo tenía algo claro: "yo con esto hago reír, eh me puedo jugar."

image

Todo a pulmón

Una serie de eventos afortunados hicieron que un productor argentino radicado hace décadas en Madrid, Claudio Bruno, lo recibió, vio el flyer y decidió apostar. Dos funciones iniciales: una en Madrid, en la sala Galileo, y otra en Barcelona. Preventa, diseño, difusión. Todo a pulmón.

Y ahí apareció el Lussich más terrenal. El que se pone el overol. cuenta que repartió los volantes de su show a la salida del show de "Las chicas de la culpa" y hasta entre los diplomáticos en un evento en la Embajada Agentina al que fue invitado, en presentaciones de libros enla librería La Mistral, recitales y hasta restaurantes.

“Yo funciono mejor en la incomodidad que en la comodidad. En la incomodidad florezco”, explica.

No hay pose ni nostalgia impostada. Hay método. “Hoy, con todo tan mediado por redes, el contacto personal es casi revolucionario”, “Hoy, con todo tan mediado por redes, el contacto personal es casi revolucionario”,

reflexiona.

Las fechas en Madrid comenzaron a circular y comenzaron a llegar mensajes desde Valencia, Málaga, Murcia. La gira crece. De dos fechas pasa a cinco. No porque lo conozcan, sino porque está ahí, poniendo el cuerpo.

Poner el cuerpo

Lussich cree en estar en poner el cuerpo en aquello que uno cree. En viajar a ver productores en persona. En caminar barrios que no conoce. Y hasta la historia cuando el dueño de una hamburguesería argentina quiso grabar un video para redes a cambio de una hamburguesa.

España le devuelve algo que sentía adormecido: la curiosidad. “En Buenos Aires me volví más sombrío, más aburrido. Perdí un poco la curiosidad. Y la curiosidad es lo que te lleva al deseo. Y el deseo casi siempre te lleva a cosas lindas” “En Buenos Aires me volví más sombrío, más aburrido. Perdí un poco la curiosidad. Y la curiosidad es lo que te lleva al deseo. Y el deseo casi siempre te lleva a cosas lindas”

, reflexiona, sin dramatismo pero con honestidad.

5U7A0524

La tercera vida

A los 53 años, Lussich da detalles de lo que considet que es una “tercera vida”. No de retiro ni de crisis, sino de elección. “Después de los 50 tenés 20 o 25 años útiles por delante. La pregunta es cómo querés vivirlos. ¿Repitiendo el mismo loop o animándote a otra cosa?”.

De lo que sí se muestra convencido es de la posibiludad de cambiar, de replantearse seguir en la televisión argentina, de empezar de cero en otro país, confirma que "el bichito de venir a vivir a España" lo tiene, de hacer otro trabajo mientras construye algo nuevo desde el humor.

Su historia personal acompaña esa lógica. Se fue de Uruguay a los 14 años, comenzó vendiendo café en la calle, fue cronista, movilero, llegó al chimento casi de casualidad y lo transformó con ironía y mirada propia. “Todo fue escalonado. Nada fue de golpe”, recuerda.

El show en plena libertad

El espectáculo que presenta en España es, justamente, eso: una cabalgata de anécdotas, viajes, historias del medio y vivencias personales. Más narrador que rematador, más detalle que golpe bajo. Un Lussich en transición, probándose en otro escenario, literal y simbólicamente.

Mientras tanto, camina Madrid con auriculares, baila bajo la lluvia y disfruta de algo simple y poderoso: el anonimato. “Me siento libre”, dice. Y suena sincero.

No sabe qué va a pasar después. Pero sabe algo clave: cuando uno se mueve, algo se mueve. Y Rodrigo Lussich, claramente, está siempre en movimiento y dice "hasta luego a España" con una gira que arranca el 4 de febrero en

Temas:

Rodrigo Lussich Madrid Barcelona Valencia Málaga España

seguí leyendo