Los mercados de Asia reaccionan con optimismo tras los acercamientos entre EE. UU. e Irán, mientras el crudo WTI y el Brent ceden posiciones ante la reapertura parcial del estrecho de Ormuz.
Por cuarta vez en China, Pedro Sánchez busca proyectarse como némesis de Donald Trump. Molesta a Europa con su jugada bilateral. Pero no frena un déficit ya casi estructural, que se duplicó desde 2018. España importa 11 veces más autos de los que vende.
Irán frenó la tregua por los ataques de Israel al Líbano. Pero siguió con los bombardeos en el Golfo Pérsico. Trump denunció que su "versión" de acuerdo incluye seguir con el enriquecimiento de uranio. E impone tarifas del 50% al que le venda armas. La economía se complica.
La tensión en el Golfo ha elevado el agua a categoría de activo estratégico fundamental, similar al petróleo. En un escenario de 'securitización hídrica', la desalación se convierte en infraestructura crítica expuesta a riesgos bélicos. Así, el recurso vital impulsa un mercado global de empresas líderes.
Un informe de CaixaBank Research plantea los riesgos del estiramiento de la guerra para la economía española. Dos escenarios posibles: uno más benigno si el conflicto termina pronto. Y otro muy complicado si se extiende.
El crudo Brent roza los 97 dólares mientras la Guardia Revolucionaria advierte de minas en el estrecho de Ormuz. Los mercados asiáticos, los europeos y el Ibex 35 abren en negativo.