Es el otro Florentino. El reelecto presidente del Real Madrid se subió al potencial de la IA. La acción de su corporación ACS se multiplicó por más de cinco desde 2002. Construye un centro de datos para Zuckerberg casi del tamaño de Manhattan. Empezó comprando constructoras en quiebra.
El Estadio Banorte (antes Azteca) es la única de las 16 sedes que no cedió esos asientos a la FIFA. Fueron vendidos a las familias ricas de la ciudad para poder terminarlo. Allí será la inauguración y otros cuatro partidos. Cuánto llega a pedirse.