Meliá Hotels International, a través de su filial portuguesa Ilha Bela, tomó nota de la amenazas de Estados Unidos y decidió concluir de manera inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización de sus 15 hoteles en Cuba.
El gobierno de Donald Trump advirtió que sancionará a las empresas extranjeras que operan en la isla si no se retiran de la isla antes del 5 de junio.
Los hoteles afectados son: Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meliá Collection, Innside Catedral Habana, Meliá Buena Vista, Meliá Cayo Santa María, Meliá Jardines del Rey, Meliá Las Dunas, Meliá Península Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa Mar, Paradisus Río de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa María, Sol Río de Luna y Mares y Sol Varadero Beach.
Se suma a Iberostar y Blue Diamond
Desde la cadena hotelera ha subrayado que el impacto de esta decisión es "limitado", ya que la gran mayoría de los hoteles se encuentran actualmente cerrados y carentes de actividad como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que viene sufriendo Cuba.
No obstante, Ilha Bela está activando y llevando a cabo planes específicos para acometer una desafiliación ordenada de estos hoteles.
Otra hotelera española, en este caso Iberostar Hotels & Resorts, también ha abandonado la isla, dejando de operar un total de 12 hoteles, al desvincularse de la cadena Gaviota.
Además, Blue Diamond también confirmó su retirada de la isla debido al deterioro operativo de la infraestructura hotelera, los problemas de suministro, los apagones y la reducción de la conectividad aérea.
Declive turístico
El rápido descenso en la llegada de turistas a Cuba ha desencadenado una serie de efectos que profundizan la fragilidad de su economía: menos consumo en restaurantes, hoteles y paseos, caída en la actividad de agencias de viajes y, como consecuencia, una merma en el ingreso de divisas que pone en riesgo miles de empleos.
Según las estadísticas oficiales, en los primeros cuatro meses de este año la isla recibió 328.608 visitantes internacionales, lo que implica un desplome del 56% respecto al mismo período de 2025. El declive se explica sobre todo por la fuerte disminución de turistas provenientes de Canadá, Estados Unidos y Rusia.