27 de julio 2023 - 17:54hs

El Banco Central Europeo (BCE) elevó este jueves su tasa de interés de referencia en 0,25 puntos porcentuales, un noveno aumento consecutivo como parte de su política monetaria restrictiva para combatir la inflación en la zona euro.

"La inflación se está desacelerando, pero se espera que siga siendo demasiado alta durante demasiado tiempo", dijo la institución en un comunicado.

La tasa de depósito, que sirve como parámetro para el resto, iguala su máximo histórico de 3,75%, alcanzado entre octubre de 2000 y mayo de 2001. La tasa de refinanciación es del 4,25% y la tasa marginal de préstamo es del 4,50%. 

De esta manera, una de las consecuencias inmediatas de la medida, es la suba de la cuota de las hipotecas en los hogares españoles.

Así, un hogar con una hipoteca media variable media —150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto sobre el euríbor— que tenga que revisar su préstamo en julio se expone a un encarecimiento en su mensualidad de hasta 253 euros (un 40%). Una cifra que refleja todas las subidas de tipos que se han registrado en los últimos doce meses.  

La facilidad de depósito —el interés que exige el BCE a los bancos comerciales por aparcar fondos en sus balances— se sitúa en el 3,75%, mientras que el tipo de las operaciones principales de refinanciación —que condiciona el interés al que prestan los bancos— se eleva hasta el 4,25%.

Nunca antes desde que el euro empezó a circular se había alcanzado un interés tan elevado en la facilidad de depósito, mientras que el tipo de las operaciones principales de refinanciación iguala el anterior máximo histórico alcanzado en julio de 2008.

Los tipos de interés son la herramienta más poderosa que tiene en su mano el BCE para influir sobre los precios en la eurozona.

Cuando el interés sube, los hogares y empresas endeudados sufren.

Las hipotecas variables se encarecen, pero también lo hacen las tarjetas de crédito o los préstamos para el consumo —por ejemplo, para financiar la compra de un vehículo—. Además, la demanda de crédito se reduce.

En el lado de las empresas, los costos de la deuda aumentan y pedir un préstamo se vuelve menos apetecible, lo que tiende a reducir la inversión. Esta serie de factores acaba enfriando la economía. La demanda y la inversión se reducen y, en última instancia, la inflación acaba bajando.

Esta es la novena subida consecutiva del precio del dinero, lo que provoca que se sitúe en su nivel más alto en 16 años. 

"Las perspectivas de inflación siguen siendo demasiado altas durante demasiado tiempo", dice el comunicado difundido por el BCE. Y añade: "Las decisiones futuras del Consejo de Gobierno garantizarán que las tasas de política se lleven a niveles lo suficientemente restrictivos para lograr un regreso oportuno de la inflación al objetivo".

 

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