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En los últimos dos meses, la ola de calor cobró en España 10 veces más muertes que el año pasado.

Y debieron emitirse 76 alertas para advertir a la población sobre el calor extremo. El cambio climático se convirtió en una vivencia cotidiana.

Pero los modelos de riesgo climático que utiliza la industria aseguradora tienen la capacidad de estimar incendios o inundaciones con precisión asombrosa y el nivel de daño que pueden provocar. Pero no están preparados para hacer proyecciones sobre el calor extremo.

Un riesgo que si bien causa pérdidas económicas, afecta principalmente a la salud, a la infraestructura energética y al suministro de alimentos.

Ante las olas de calor que se replican en todo el mundo empiezan a surgir distintos modelos de predicción, así como propuestas de cobertura, que buscan calcular el impacto del fenómeno y su correlato económico, además de la explosión de las herramientas financieras ligadas al clima.

En la industria admiten que el apetito por esta clase de seguros no es por ahora muy grande, aunque ven la emergencia de todo un nuevo mercado.

El motivo es que el calor extremo afecta al poderoso sector tecnológico. El rápido crecimiento de la industria de la inteligencia artificial y su necesidad de enfriar sus centros de datos impulsarán el desarrollo del nuevo segmento.

Seguros por golpe de calor de un día y cobertura por estrés de las vacas

Según reporta Bloomberg, la firma Cotality acaba de lanzar un modelo de predicción basado en olas de calor en su plataforma de análisis de riesgo.

Por ahora, pueden proveer la información sobre el evento climático hasta el lugar exacto donde se concentrará pero no una estimación de su impacto monetario. Estiman que eso ocurrirá en una segunda etapa.

Mercer, una unidad de Marsh & McLennan, presentó una herramienta que incorpora el calor extremo junto a otros riesgos climáticos para evaluar cómo puede impactar en los costos de las aseguradoras que ofrecen coberturas de salud.

En Japón hicieron punta con un seguro contra golpe de calor en una versión sencilla y económica, que se puede contratar desde el celular, producto de la asociación de una compañía de seguro con la división de pagos móviles de un banco.

La cobertura es tan flexible que se puede adquirir por un solo día y si se lo hace antes de las 9 a.m., entra en vigencia una hora más tarde y cubre hospitalización y otros costos médicos derivados de la exposición al calor y al sol.

En este tipo de eventos climáticos, un tipo de cobertura extendida es la llamada paramétrica, en la que el pago se efectúa sólo si se alcanza un criterio predeterminado, en este caso, temperaturas por encima de un cierto nivel por un plazo estipulado.

Los seguros no sólo son para humanos. Desde siempre se usaron para proteger las cosechas. Y un caso peculiar es la forma en que el calor estresa a las vacas y por ende, la producción de leche.

Una empresa de investigación en agricultura (ITK) en Francia se unió a una reaseguradora (SCOR) y ya en 2021 lanzaron un producto para compensar pérdidas por el estrés por calor en la producción lechera.

Empresas eléctricas buscan blindarse con contratos ligados al clima

A su vez, hoy existen varios instrumentos financieros que también ofrecen cobertura pero sobre todo a las empresas de electricidad que buscan blindarse de una suba de precios de la energía en caso de que salten las temperaturas.

Dentro de lo que se denomina el mundo de los derivados, actualmente existen todo tipo de contratos atados al clima.

Para entender cómo funcionan, supongamos que una compañía decide comprar a un productor electricidad extra para el verano a un determinado precio (calculando por supuesto que para entonces la electricidad estará más cara).

Si las temperaturas se mantienen bajas, la compañía pierde. Pero si se disparan y el precio de la electricidad también, el productor deberá pagarle al precio acordado al término del contrato y la compañía saldrá ganando.

Los derivados ligados a la temperatura existen, en verdad, desde hace dos décadas. Pero en los últimos tiempos, en la medida en que fue creciendo la conciencia sobre el cambio climático, la negociación trepó.

Según datos de CME, el grupo que provee estos contratos, en los últimos tres años se multiplicó casi por siete.

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Costo financiero Ola de calor España golpe de calor seguros Clima

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