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“Vamos a destruir su Armada”, dijo el lunes el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, casi extático. Y anticipó que develarían un plan para combatir la suba del precio del petróleo.

Quizás no debió ser tan grandilocuente. Las medidas que dio a conocer el presidente Donald Trump el martes por la tarde no parecieron estar a la altura de la expectativa.

Nada quita igual el mérito de haber calmado la furia del crudo.

Después de una escalada de casi 12,3% en tres días, el crudo WTI de EE.UU. retrocedía 0,90% en una brisa de alivio inesperada.

Y el Brent de referencia en Europa se tomaba un respiro con un leve retroceso de 0,72% después de trepar 11,3%.

El precio de la gasolina, en un máximo de cinco meses

EE.UU. reaccionó ante una crisis que ya amenazaba con colarse en la economía tras apenas unos días de brutal escalada en los mercados de energía.

Fue, de hecho, la suba del precio de la gasolina, en máximos de cinco meses, y camino al nivel en que estaba cuando asumió, lo que claramente hizo reaccionar a Trump en la antesala de las elecciones de medio término de noviembre.

“No importa lo que cueste, EE.UU. va a garantizar el libre flujo de la energía al mundo”, fue su rotunda promesa en la red Truth Social.

Se refería a asegurar que los buques puedan volver a navegar en el estrecho de Ormuz, el paso marítimo que Irán bloqueó paralizando el 20% del comercio global de petróleo.

¿Cuáles son las medidas?

Por un lado, se van a ofrecer escoltas a los barcos que circulen por el estrechen para garantizar su seguridad.

No es la primera vez que la Armada de EE.UU. lo hace. Ya recurrió a esa estrategia en el Mar Rojo, para asegurar la libertad de navegación ante los ataques de una milicia ligada justamente al régimen iraní y que acaba de “activarse” nuevamente, los hutíes.

estrecho ormuz

Irán ya bombardeó varios buques petroleros que intentaban transitar por el estrecho. Muchos otros permanecen “en pausa”, en la entrada del paso marítimo, sin poder circular, mientras los productores del Golfo no pueden exportar y su capacidad de almacenamiento empieza a agotarse.

Una de las señales más claras de la situación crítica que supone el cierre del estrecho fue la decisión de Irak, el segundo mayor productor del petróleo después de Arabia Saudita, de realizar enormes recortes de producción ante la imposibilidad de mover su producto.

Por otro lado, Trump ofrece cobertura para poder navegar esas aguas.

Es que muchas de las grandes aseguradoras marítimas estaban sumando presión sobre el precio del petróleo al retirar la cobertura de guerra para la zona del Golfo.

La industria estaba reevaluando el costo del riesgo involucrado, mientras que las que continuaban ofreciendo el seguro habían aplicado aumentos de 50% y hasta 100%, según informa Bloomberg.

El mercado no está convencido más allá del alivio

En el mercado dudan sobre el impacto de estas medidas que proporcionaron muy pocos detalles, como el costo de los seguros (“a un precio razonable”) y que llevarán probablemente semanas en implementarse.

Critican, por ejemplo, que la agencia a cargo del mecanismo de seguro, no tiene experiencia en algo de estas dimensiones y hasta el momento lo más cercano fue proveer cobertura de riesgo político en Ucrania para nuevos proyectos, no para activos ya existentes.

A su vez, los especialistas señalan que los militares estadounidenses querrán primero asegurarse de eliminar la posibilidad de que Irán coloque minas en el estrecho y ataque a los barcos con misiles y drones.

Y algunos analistas de Wall Street son directamente lapidarios. “Son noticias bienvenidas pero claramente esto no va a pasar de la noche a la mañana. Y los escoltas navales van a ser presas fáciles para los iraníes”.

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