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La escalada de tensión geopolítica en Oriente Medio ha impactado de forma directa en las estructuras de costes de la aviación comercial europea. Los tres principales grupos aeronáuticos del continente —IAG, Lufthansa y Air France-KLM— han tenido que absorber un coste extraordinario conjunto de casi 6.000 millones de euros (concretamente, 5.700 millones de sobrecoste) debido al encarecimiento del queroseno derivado de este conflicto.

A pesar de que las tres compañías cuentan con un elevado porcentaje de coberturas para el año en curso, el impacto del precio del crudo ha obligado a revisar las estrategias financieras de la industria, reconfigurando las previsiones de capacidad y beneficios para el conjunto de 2026.

Resultados del primer trimestre: IAG lidera las ganancias frente a los números rojos europeos

El arranque de 2026 ha dejado un escenario dispar entre los gigantes del sector, donde el holding IAG (matriz de Iberia, British Airways, Vueling y Level) se ha posicionado como el único grupo que ha logrado cerrar el primer trimestre en terreno positivo.

En el apartado de facturación, Lufthansa lideró los ingresos trimestrales con unas ventas de 8.746 millones de euros (+8%), seguida de Air France-KLM con 7.479 millones (+8%) e IAG con 7.181 millones (+2%). No obstante, el grupo liderado por Luis Gallego fue el que mayor volumen de pasajeros movilizó, alcanzando los 26,2 millones de viajeros, frente a los 25,1 millones de Lufthansa (+3%) y los 22,3 millones de Air France-KLM (+2,3%).

El impacto del queroseno eleva la factura del combustible a niveles récord

Las estrategias de cobertura financiera han mitigado parcialmente el golpe, pero no han impedido que la factura total del combustible se dispare por encima de las proyecciones iniciales de las aerolíneas para 2026.

En IAG, la cobertura de queroseno se sitúa en el 70% para lo que resta de año. Sin embargo, tomando como referencia la curva de combustible a fecha de 5 de mayo e incluyendo los costes de sostenibilidad, la compañía prevé un gasto total aproximado de 9.000 millones de euros, una cifra que excede en 2.000 millones las estimaciones previas.

Air France-KLM afronta un desembolso adicional prácticamente idéntico, acumulando un coste total de 9.300 millones de dólares (7.981 millones de euros). Por su parte, Lufthansa, que ya tiene cubiertas sus necesidades de queroseno en un 80% para el ejercicio actual, calcula que el encarecimiento de los precios del carburante añadirá 1.700 millones de euros de costes extraordinarios en 2026.

Estrategias contrapuestas: Lufthansa mantiene previsiones y sus competidores recortan capacidad

La persistencia del conflicto en Oriente Medio ha forzado una división en la política de proyecciones financieras para el cierre del ejercicio. Mientras que el grupo alemán confía en mantener sus objetivos, IAG y Air France-KLM han optado por la cautela.

Lufthansa es la única que mantiene intacta su proyección para 2026. Apoyada en una demanda global que "se mantiene alta" y la previsión de un verano de gran actividad, la aerolínea prevé alcanzar un resultado neto de explotación (Ebit) ajustado significativamente superior al del año anterior (cuando registró 1.960 millones de euros). Para compensar la carga financiera del combustible, planea aplicar subidas en el precio de los billetes, optimizar la red de rutas e implementar nuevas medidas de ahorro.

Por el contrario, IAG y Air France-KLM han revisado a la baja sus previsiones, traduciéndose en un menor ritmo de crecimiento de su capacidad operativa:

Balance en el sector 'low cost': Beneficios récord de Ryanair y resistencia de Wizz Air

El segmento de las aerolíneas de bajo coste también ha presentado sus balances del ejercicio fiscal 2026 (finalizado en marzo), mostrando una evolución financiera condicionada por las mismas variables macroeconómicas.

Ryanair cerró su año fiscal con un beneficio récord de 2.260 millones de euros e ingresos de 15.540 millones (+11%), impulsada por un alza del 10% en las tarifas aéreas. Para su nuevo ejercicio fiscal 2027, la compañía prevé un crecimiento del tráfico del 4% (hasta los 216 millones de pasajeros), aunque advierte que el resultado final del año se mantiene "muy expuesto" a factores geopolíticos como la escalada en Oriente Medio y Ucrania, los riesgos de suministro y las huelgas de control del tráfico aéreo. La directiva informará con mayor claridad sobre la evolución de costes de combustible a finales de julio.

Por su parte, Wizz Air ha mejorado sus previsiones para el cierre de su ejercicio fiscal 2026, estimando alcanzar el punto de equilibrio o un ligero beneficio (frente a la horquilla previa de entre 25 millones de beneficio y 25 millones de pérdidas). La aerolínea húngara cuenta con una sólida posición de caja de 2.100 millones de euros y una cobertura de riesgo del 70% para el combustible de la temporada estival. Además, el grupo destaca la eficiencia de su flota, compuesta en un 75% por modelos Airbus A321neo, que reducen el consumo de carburante en un 18% en comparación con tecnologías anteriores.

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