El ERE de Telefónica afectará a unos 5.100 puestos de trabajo en las tres sociedades en España de la compañía, según han informado este lunes fuentes sindicales tras la primera reunión de constitución de mesas de negociación.
Este lunes ha finalizado la constitución de las mesas de negociación de las tres entidades jurídicas de Telefónica en España -Telefónica Móviles, Telefónica Soluciones y Telefónica España-, donde trabajan unas 16.000 personas.
Tras la constitución de las mesas, los sindicatos señalan que está previsto para personas para personas nacidas en 1968 y años anteriores, con una antigüedad mínima de 15 años.
El último ERE en 2011
El último ERE que planteó Telefónica se produjo en 2011, cuando despidió a más de 6.000 empleados, una medida que provocó un cambio de legislación.
A partir de ese ERE, durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se estableció que las empresas con más de 500 trabajadores que tuvieran beneficios y acometieran un ERE para al menos un centenar de empleados deberían efectuar una aportación al Tesoro Público para compensar su impacto en el sistema de protección por desempleo.
Esta medida se conoció como “Enmienda Telefónica”. El Gobierno, posterior, ya con Mariano Rajoy al frente, rebajó el tamaño de la empresa a 100 empleados.
Desde entonces, Telefónica ha optado por poner en marcha salidas de trabajadores a través de lo que se denomina PSI (Plan de Suspensión Individual) de empleo. Hasta tres planes de este tipo ha presentado la compañía, uno en 2016, otro en 2019 y otro en 2021. En total, han sido cerca de 11.000 empleados los afectados.
Diferencia ERE y PSI
La diferencia entre un ERE y un PSI es que en este último caso el empleado sigue vinculado a la empresa, lo cual quiere decir que mantiene el seguro médico y el plan de pensiones, entre otros; y también que se le puede llamar a trabajar en cualquier momento. Con el ERE quedaría desvinculado de la compañía.
Este ERE se anuncia poco después de que la dirección de la empresa haya desvelado su plan estratégico hasta 2026. Los sindicatos quieren que el convenio colectivo que se negocie tenga una duración mínima de tres años, con el fin de blindar las condiciones laborales y económicas de la plantilla.
Se han marcado como líneas rojas que los empleados mantengan el nivel adquisitivo y, entre otras reivindicaciones, figuran las 35 horas semanales. EFE