En la página 88, dentro del apartado dedicado a Marruecos, el documento señala: "El comité observa que las ciudades administradas por España de Ceuta y Melilla están ubicadas en territorio marroquí y siguen siendo objeto de la reclamación que Marruecos mantiene desde hace tiempo".
El texto no se limita a recoger la existencia de la reivindicación marroquí. Los legisladores republicanos proponen que Rubio pueda fomentar el diálogo entre Madrid y Rabat para abordar el "futuro estatus" de las ciudades. Para España, sin embargo, no existe una cuestión de soberanía que deba ser negociada con Marruecos.
Secretario de Estado Marco Rubio
Mario Díaz-Balart, el congresista que impulsó la referencia
La inclusión de Ceuta y Melilla en el documento de la Cámara de Representantes fue promovida por el republicano por Florida Mario Díaz-Balart, amigo de Marco Rubio y sobrino de Fidel Castro.
Díaz-Balart ya había expresado públicamente su posición sobre las dos ciudades. En declaraciones realizadas el 1 de abril, sostuvo que "Ceuta y Melilla no están en España sino en Marruecos" y añadió que "estas cosas se discuten entre amigos y aliados".
El congresista también ha defendido públicamente la Ley de Designación Terrorista del Frente Polisario. En abril de 2025 se reunió además con el ministro de Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita.
Pese a la inclusión de la cuestión en el documento de la Cámara de Representantes, ningún secretario de Estado estadounidense ha mantenido hasta ahora conversaciones formales entre Madrid y Rabat sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. La posición española es que no existe tal asunto que negociar.
La relación entre Estados Unidos y Marruecos
El movimiento del Congreso estadounidense se produce en un momento de estrecha relación entre Washington y Rabat. Ambos países mantienen relaciones desde 1786, cuando suscribieron el Tratado de Amistad y Paz.
La alianza se reforzó durante la primera presidencia de Donald Trump. En 2020, Estados Unidos anunció que Israel y Marruecos habían acordado establecer relaciones diplomáticas completas, en el marco de los Acuerdos de Abraham y de la política de acercamiento entre Israel y distintos países árabes impulsada por Washington.
A cambio, Estados Unidos reconoció la reclamación territorial marroquí sobre el Sáhara Occidental, territorio ocupado por Marruecos desde la salida de España de la colonia en 1975.
Marruecos comunicó entonces al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, su reconocimiento del Estado de Israel. Netanyahu, a su vez, reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, en línea con la posición adoptada por Trump.
Ceuta, en el centro de una crisis migratoria con decenas de muertos
La discusión sobre la soberanía de Ceuta y Melilla coincide con una de las mayores crisis migratorias recientes en la ciudad española. Un centenar de personas han muerto y continúa la búsqueda de desaparecidos tras el intento de entrada en Ceuta.
La Audiencia Nacional estudia abrir una investigación para determinar si detrás de la llegada masiva de migrantes pudo existir una "acción dirigida" por parte de algún "grupo criminal".
El Gobierno español, entretanto, ha insistido en agradecer a Marruecos su colaboración "desde el primer minuto" y ha atribuido parte de la dimensión de la crisis a las redes sociales.
La posición oficial contrasta con las dudas planteadas sobre el papel de Marruecos y con las acusaciones de que la situación pudo producirse por acción u omisión de las autoridades marroquíes. Estas últimas son hipótesis y acusaciones recogidas en los materiales proporcionados y no hechos acreditados.
Los inmigrantes marroquíes ilegales que están en Ceuta suman más de 10.000 en las calles del territorio español.
Marruecos reconoce 40.000 entradas y 11 muertos en sus costas
En medio de la crisis, Marruecos rompió su silencio y reconoció 40.000 entradas a Ceuta y 11 fallecidos en sus costas. Rabat defendió su disposición a seguir siendo un "socio fiable".
La magnitud de la llegada de migrantes y el número de víctimas han añadido presión sobre la relación entre Madrid y Rabat, al tiempo que la Audiencia Nacional analiza si los hechos pudieron responder a una operación organizada.
La posibilidad de que la crisis migratoria haya sido utilizada como mecanismo de presión política ha llevado a algunos sectores a hablar de "guerra híbrida". No obstante, esa interpretación no aparece acreditada como conclusión judicial en la información disponible.
Rota y Morón: el antecedente que alimenta las sospechas
La referencia estadounidense a Ceuta y Melilla también ha sido vinculada a un episodio previo de tensión entre Madrid y Washington.
Según la información aportada, un dossier "preventivo" elaborado por asesores de la Casa Blanca y conocido en abril ya planteaba un debate sobre la soberanía de las dos ciudades españolas. El documento habría llegado a Donald Trump.
Su elaboración habría comenzado después de que Pedro Sánchez declarara el 4 de marzo que España no facilitaría a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para su guerra contra Irán.
Tres meses después, miles de migrantes, en su mayoría marroquíes, desbordaron la frontera de Ceuta y ocuparon durante unas horas la ciudad.
Trump utiliza la crisis de Ceuta para arremeter contra la inmigración en Europa
La crisis de Ceuta también fue utilizada por Donald Trump para defender sus políticas migratorias y advertir sobre los efectos de la inmigración irregular en Europa.
El presidente estadounidense afirmó que "la inmigración ilegal está matando a Europa" y comparó la situación vivida en Ceuta con la política migratoria de Estados Unidos durante la presidencia de Joe Biden.
Trump aseguró que la entrada masiva de migrantes en España le recordó a la situación que, según su versión, vivió Estados Unidos durante el mandato demócrata. Afirmó además que su país había permitido la entrada de 25 millones de personas y sostuvo que actualmente dispone de la "mejor frontera".
El presidente estadounidense defendió el endurecimiento de las políticas migratorias de su Administración, incluidas deportaciones masivas, restricciones de visados y medidas de seguridad fronteriza.
Trump también aseguró que la inmigración constituye "un problema increíble para Europa" y acusó, sin aportar pruebas, a algunos migrantes de haber cometido asesinatos.
Ceuta y Melilla, entre la crisis migratoria y la presión diplomática
La sucesión de acontecimientos sitúa a Ceuta y Melilla en una intersección especialmente sensible: la crisis migratoria, la relación entre España y Marruecos y el acercamiento estratégico entre Rabat y Washington.
La inclusión de las dos ciudades en un documento oficial de la Cámara de Representantes estadounidense supone que la reivindicación marroquí haya quedado plasmada en un registro institucional de Washington. El informe, además, plantea la posibilidad de que el secretario de Estado estadounidense participe en un eventual diálogo sobre el "futuro estatus" de Ceuta y Melilla.
En paralelo, España mantiene su posición de que no existe ninguna cuestión de soberanía que negociar.
La crisis migratoria de Ceuta, con un centenar de muertos y una investigación judicial en perspectiva, añade una dimensión todavía más delicada a un escenario en el que las relaciones entre Madrid, Rabat y Washington se cruzan con las reivindicaciones territoriales de Marruecos.
Por ahora, el documento estadounidense no modifica la posición española sobre Ceuta y Melilla, pero sí introduce sus reivindicaciones territoriales en un ámbito político de especial relevancia: el Congreso de Estados Unidos.