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La tensión geopolítica entre Irán, Estados Unidos e Israel atraviesa un complejo impasse donde cada movimiento en el tablero internacional busca forzar un acuerdo favorable. En este escenario de negociaciones a regañadientes, el régimen de Teherán ha puesto sobre la mesa una carta que podría desestabilizar la economía global: el control del estrecho de Bab al Mandeb.

Mientras que el estrecho de Ormuz ya sufre las consecuencias de un doble bloqueo, las autoridades iraníes sugieren ahora la activación de sus opciones en este paso clave a través de los rebeldes hutíes de Yemen. De materializarse esta amenaza, el "estrangulamiento" de esta vía marítima pondría en jaque el suministro entre Asia y Europa.

La importancia estratégica de la "Puerta de las Lágrimas"

Bab al Mandeb, cuyo nombre se traduce como la "Puerta de las Lamentaciones", es un paso geográfico crítico de apenas 30 kilómetros de ancho en su punto más angosto. Este estrecho separa el Cuerno de África (Eritrea y Yibuti) de la Península Arábiga (Yemen), conectando el Mar Rojo con el Golfo de Adén.

Su relevancia radica en ser el nexo obligatorio para todas las rutas marítimas que se dirigen desde Europa hacia el Océano Índico a través del Canal de Suez. La isla de Perim divide el estrecho en dos canales, siendo el occidental el más profundo (300 metros) y apto para el gran tráfico comercial. A excepción de los superpetroleros que deben bordear el Cabo de Buena Esperanza por su tamaño, el grueso del comercio internacional depende de este paso.

ESTRECHO

El estrecho de Bab al Mandeb separa el cuerno de África de la península arábiga.

El rol de los hutíes y la amenaza al comercio mundial

La insurgencia hutí, aliada estratégica de Irán que controla la capital yemení, Saná, desde 2014, se ha convertido en el brazo ejecutor de estas presiones. Enemigos declarados de Israel y enfrentados a Arabia Saudí, los hutíes ya han demostrado su capacidad de acción lanzando misiles balísticos y atacando embarcaciones occidentales vinculadas a intereses israelíes.

La reciente amenaza de una nueva campaña de ataques contra la navegación internacional en el estrecho busca paralizar el flujo comercial en niveles inéditos. Al estar Ormuz ya afectado por las sanciones de EEUU y las represalias iraníes, un bloqueo en Bab al Mandeb dejaría a la economía mundial sin sus principales arterias de suministro.

Bab al Mandeb, con Eritrea y Yibuti a la izquierda, y Yemen a la derecha

Bab al Mandeb, con Eritrea y Yibuti a la izquierda, y Yemen a la derecha.

Impacto económico: Precios y rutas de transporte en riesgo

La magnitud de un posible bloqueo en este punto se refleja en las cifras que maneja la Administración de Información de Energía de EE. UU. y otros organismos internacionales:

Si los ataques hutíes lograran interrumpir el tráfico, las navieras se verían obligadas a desviar sus flotas hacia el sur de África. Esta ruta alternativa por el Cabo de Buena Esperanza supondría un incremento masivo en los tiempos de tránsito y en los costes operativos, lo que derivaría en un aumento inmediato de los precios finales para el consumidor en Europa y Asia.

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