Irán responde que "14 millones de personas están dispuestas a dar la vida" tras el ultimátum de Trump
Masoud Pezeshkian, presidente de Irán, asegura que millones de ciudadanos defenderán Irán tras las amenazas de Trump, quien vaticinó que "puede desaparecer una civilización entera".
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha lanzado este martes un contundente mensaje de resistencia en el que asegura que tanto él como "más de catorce millones" de iraníes están dispuestos a sacrificar sus vidas por la nación.
Esta declaración se produce en un momento crítico para el país, a pocas horas del límite impuesto por Donald Trump para la apertura total del estrecho de Ormuz, cerrado desde los ataques de Estados Unidos e Israel contra el país islámico.
El mandatario iraní subrayó su compromiso personal en redes sociales, afirmando que ya ha dedicado su vida a la defensa de Irán y que lo seguirá haciendo. Estas palabras buscan cohesionar a una población de más de 90 millones de habitantes en un escenario de extrema debilidad institucional.
El ultimátum de Trump y la amenaza más fuerte
La movilización verbal de Pezeshkian coincide con el fin del plazo otorgado por el presidente estadounidense, Donald Trump. El líder norteamericano ha exigido a Teherán la apertura inmediata del estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no cumplirse sus demandas, el país entero podría ser "arrasado en una sola noche".
Trump advirtió que "esta noche morirá toda una civilización para no volver jamás. No quiero que eso pase, pero probablemente sucederá".
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La publicación de Donald Trump en Truth Social.
La tensión ha alcanzado niveles sin precedentes tras las declaraciones de Trump el pasado lunes, donde reiteró su capacidad para destruir los activos estratégicos de Irán de forma inminente. El gobierno iraní se encuentra en una situación límite, intentando gestionar una crisis militar y política mientras el ultimátum de Washington expira este mismo martes.
Un país descabezado y miles de víctimas
El balance de la ofensiva hasta la fecha es devastador para Irán, con más de 2.000 fallecidos confirmados por las autoridades locales. Entre las víctimas mortales se encuentran las figuras más influyentes del régimen, como el ayatollah Ali Jamenei y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, además de los máximos responsables de las carteras de Defensa e Inteligencia.
Por su parte, según información del periódico The Times, el nuevo ayatollah Mojtaba Jamenei, se encuentra inconsciente desde el 28 de febrero por lo que es incapaz de tomar decisiones cruciales para el futuro de Irán.
Este vacío de poder se suma a la pérdida de altos cargos de las Fuerzas Armadas y organismos de seguridad, lo que complica la capacidad de respuesta de Teherán ante la invasión. En este contexto de caos y destrucción, el llamamiento al sacrificio de Pezeshkian aparece como el último recurso del gobiernoiraní frente a las amenazas de Estados Unidos.